zarzaparrillaLa zarzaparrilla es una planta perenne que se mantiene verde los 365 días del año; se va encaramando a los árboles hasta llegar a la copa, o se engancha a lo primero que pille por medio de unos zarcillos que posee. El rizoma crece mucho y forma alargados tallos subterráneos de varios metros de longitud. Las hojas se hallan esparcidas a lo largo de todo el tallo, son lampiñas y coriáceas y de varias formas.

Se cría donde abundan las encinas y sobreviven perfectamente cuando estos árboles se talan. Se puede encontrar por toda la Península e islas Baleares.

Aplicación
La composición de la zarzaparrilla no es del todo conocida; se sabe que su estructura es distinta a la de las zarzaparrillas americanas, aunque poseen efectos similares. En la antigüedad estuvieron muy de moda las plantas americanas y se utilizaban profusamente para sanar la sífilis, tan extendida por aquella época. También se usaban popularmente para depurar la sangre.

Con los mismos fines se utilizaba la zarzaparrilla española, pero al final ni la transatlántica ni la europea se utilizaron para erradicar la sífilis. No obstante, ambas se continuaron empleando por sus propiedades depurativas. En efecto, la infusión del rizoma de esta planta posee excelentes propiedades diuréticas y sudoríficas. Algunos añaden a estas virtudes una supuesta actividad hipolipemiante, es decir, la propiedad de rebajar las grasas del cuerpo. Quizá sea una exageración del poder depurativo, pero, en cualquier caso, no deja de ser saludable tomarla de vez en cuando.

Administración.
.- Infusión. Se utiliza en una proporción de 30 g de rizoma de zarzaparrilla por litro de agua. Una vez preparado, se endulza a gusto de cada uno y se toman unas 3 tazas al día. Muchas veces la infusión se prepara añadiendo otras plantas, como la dulcamara o el nogal.

Floración
La zarzaparrilla no empieza a florecer hasta bien entrado el verano y los frutos maduran a principios del otoño. De la recolección interesa con fines medicinales la raíz, que se recoge en cualquier época del año, poniéndola a secar a la sombra o en secadero. Posteriormente se trocea y se guarda en recipientes herméticos para que no se altere por la luz o la humedad.