saucoDescripción
El saúco es un arbusto que puede llegar a ser arbolito, con la ayuda del hombre, aunque en ningún caso supere los 4 m de altura. Echa ramas verdes y tiernas, aunque éstas enseguida se endurecen y se tornan parduzcas. Las hojas son alternas y sólo se desarrollan tras la floración. Las flores se agrupan en panículas terminales, tienen un color verde-amarillento y despiden un olor harinoso.

Este arbusto se cría -a veces silvestre y a veces cultivado- preferentemente a la orilla de arroyos por casi toda la Península, sobre todo en la mitad septentrional.

Aplicación
La flor contiene pequeñas cantidades de una esencia de consistencia mantecosa, taninos, mucílago y rutina. También es rica en sales potásicas. En las hojas se encuentra un glucósido que libera ácido cianhídrico, muy a tener en cuenta por los posibles efectos tóxicos que puedan aparecer si se administra en gran concentración. Los frutos contienen gran cantidad de agua, aceite de saúco, azúcares, proteínas, taninos, etc.

Las flores son sudoríficas y diuréticas, principalmente por la presencia de sales potásicas. En cambio, los frutos tienen propiedades laxo-purgantes -siempre en función de la dosis. Hay que tener cuidado de no sobrepasar las dosis indicadas, ya que en dosis elevadas pueden convertirse en drásticos purgantes. Además, el ácido cianhídrico que se libera del glucósido presente en hojas y frutos es muy tóxico si se ingiere en gran cantidad, por lo que es importante no sobrepasar nunca las dosis prescritas por el médico.

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.- Infusión (flores). A razón de 5 g por taza, se prepara una infusión normal que, una vez templada, puede beberse a voluntad. Se emplea sobre todo en afecciones respiratorias y como laxante suave.
.- Infusión (hojas). Al 1%, esta infusión se comporta como excelente sudorífico.
Aunque las preparaciones caseras no son difíciles de hacer, en el mercado farmacéutico se encuentra disponible este arbusto en multitud de formas farmacéuticas, tanto en presentaciones simples como compuestas.

Floración
El saúco florece en abril y mayo en tierras bajas; en las montañas puede florecer hasta un mes más tarde o incluso después si las condiciones atmosféricas no son favorables. Con fines medicinales se recolectan principalmente los frutos, aunque en las hojas y especialmente en las flores también podemos encontrar interesantes principios activos. Los frutos se deben recoger bien maduros. Se corta toda la panícula y se pone a secar sobre cañizos en una corriente de aire o, mejor aún, en secadero a 45ºC. Una forma de comprobar que el secado se ha realizado correctamente es observar los frutos: éstos deben preservar su color rojo y sabor acidulado. Se almacenan en seco en recipientes cerrados. Las flores de saúco han de secarse a la sombra y en lugar ventilado y, ya secas, deberán conservar el color blanco. En cuanto a las hojas, se cortan de los brotes del año.