ortiga blancaDescripción
La ortiga blanca también llamada ortiga muerta, es una planta herbácea muy parecida a la ortiga mayor aunque sus flores se diferencian morfológicamente. Tiene un tallo anguloso ascendente, con hojas opuestas de forma aovada y grandes dientes en los bordes. Las flores se aglomeran en las axilas de las hojas superiores y toda la planta se halla recubierta por unos finos pelos.

Es una hierba muy corriente en toda Europa, donde suele aparecer como mala hierba en jardines, entre la maleza y en lugares no cultivados. En España abunda en los valles de todo el norte, especialmente en los del Pirineo y la Cordillera Cantábrica.

Aplicación
La planta contiene materias tánicas, mucílagos, azúcares, un glucósido y trazas de un aceite esencial. Según algunos autores, también contiene una saponina que disminuye en concentración a medida que se asciende hacia las hojas y las flores.

Sus propiedades farmacológicas más características se refieren a sus acciones tónica y astringente -debidas a los taninos- y antiséptica y levemente hemostática por los flavonoides y fenoles; asimismo, la presencia de mucílago le confiere una acción demulcente. Por todo ello, su uso está indicado en diarreas, bronquitis, dolores menstruales y otras afecciones ginecológicas. Popularmente, se han achacado a la planta propiedades depurativas, hipoglucemiantes y antirreumáticas. Además, externamente se ha utilizado en inflamaciones vaginales, hemorroides, faringitis, estomatitis y quemaduras.

Otra característica de esta planta -y que tiene también que ver con su popularidad- es su total inocuidad; incluso en algunos países europeos, en épocas de mucha hambre, se utilizaron sus hojas, hervidas y sazonadas con determinados condimentos, como alimento de primera mano.

Administración.
La planta contiene materias tánicas, mucílagos, azúcares, un glucósido y trazas de un aceite esencial. Según algunos autores, también contiene una saponina que disminuye en concentración a medida que se asciende hacia las hojas y las flores.

ortigablanca.jpg
Sus propiedades farmacológicas más características se refieren a sus acciones tónica y astringente -debidas a los taninos- y antiséptica y levemente hemostática por los flavonoides y fenoles; asimismo, la presencia de mucílago le confiere una acción demulcente. Por todo ello, su uso está indicado en diarreas, bronquitis, dolores menstruales y otras afecciones ginecológicas. Popularmente, se han achacado a la planta propiedades depurativas, hipoglucemiantes y antirreumáticas. Además, externamente se ha utilizado en inflamaciones vaginales, hemorroides, faringitis, estomatitis y quemaduras.

Otra característica de esta planta -y que tiene también que ver con su popularidad- es su total inocuidad; incluso en algunos países europeos, en épocas de mucha hambre, se utilizaron sus hojas, hervidas y sazonadas con determinados condimentos, como alimento de primera mano.

Floración
La planta contiene materias tánicas, mucílagos, azúcares, un glucósido y trazas de un aceite esencial. Según algunos autores, también contiene una saponina que disminuye en concentración a medida que se asciende hacia las hojas y las flores.

Sus propiedades farmacológicas más características se refieren a sus acciones tónica y astringente -debidas a los taninos- y antiséptica y levemente hemostática por los flavonoides y fenoles; asimismo, la presencia de mucílago le confiere una acción demulcente. Por todo ello, su uso está indicado en diarreas, bronquitis, dolores menstruales y otras afecciones ginecológicas.

opularmente, se han achacado a la planta propiedades depurativas, hipoglucemiantes y antirreumáticas. Además, externamente se ha utilizado en inflamaciones vaginales, hemorroides, faringitis, estomatitis y quemaduras.

Otra característica de esta planta -y que tiene también que ver con su popularidad- es su total inocuidad; incluso en algunos países europeos, en épocas de mucha hambre, se utilizaron sus hojas, hervidas y sazonadas con determinados condimentos, como alimento de primera mano.