noniNoni, medicina del Siglo XXI
Cuando hablas del Noni a personas que lo han utilizado como tratamiento, sus experiencias son altamente positivas. “Más que un fruto…, dicen, más que un medicamento, más que un zumo,…es una verdadera bendición”. Y es que el uso de esta planta se ha extendido por Europa sobre todo gracias a sus sorprendentes efectos analgésicos. En el Caribe es conocido como “àrbol anti-dolor”, sus efectos sedativos y analgésicos son objeto de estudio por parte de prestigiosos científicos.

Las plantas sagradas reciben este apelativo debido a sus virtudes. El ajenjo, llamado “la madre de todas las hierbas”, tiene virtudes vermífugas y carminativas. El guaraná, pariente no tan lejano de la cafeína, es un excelente reconstituyente y afrodisíaco. La salvia de los adivinadores fue utilizada por los indios mazatecas para lograr estados de trance. Entre los Kahunas o médicos tradicionales de la Polinesia, la planta sagrada por excelencia siempre fue el Noni (Morinda citrifolia).

De alguna manera, los occidentales llevamos casi dos mil años de retraso respecto a ellos, que lo utilizaban como elemento esencial en su régimen alimentario cumpliendo sin saberlo el aforismo hipocrático que dice “que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”.

Las virtudes del Noni son ya conocidas por parte de los científicos occidentales en 1950 y sus usos terapéuticos se han multiplicado.

Si bien el fruto del Noni se utilizando tradicionalmente como analgésico y antiséptico, los últimos estudios realizados en la universidad Cornell en los Estados Unidos, le atribuyen 74 usos medicinales distintos. El Noni es eficaz en un buen número de problemas de origen infeccioso: diarreas, parasitosis, fiebres, infecciones bacterianas, pero sin duda el futuro del Noni debamos buscarlo en el tratamiento de la artritis y el dolor, gracias a sus efectos analgésicos y antiinflamatorios, y como terapia de apoyo en tratamientos anticancerígenos.

Aparte de sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias, se le han reconocido cualidades hipotensivas y anticongestivas que relacionan la efectividad del fruto del Noni con el óxido nítrico, cuya producción estimula en el hombre. Es suficientemente conocido el papel que ejerce el óxido nítrico en la relajación de las paredes arteriales. Por ello mismo, ayuda a reducir la presión arterial y a prevenir los niveles altos de colesterol malo. También permite regular la secreción de insulina en el páncreas, ayudando a controlar la diabetes.

El Noni contiene asimismo beta-sitosterol, una sustancia que limita la acumulación de colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos y que, según la opinión de algunos investigadores, sería también capaz de inhibir la transformación neoplásica. Recientes investigaciones le atribuyen efectos beneficiosos en casos de hiperplasia benigna de próstata.

El Noni y el cáncer
La comunidad científica internacional ya no tiene dudas de las propiedades analgésicas y antiinflamatorias del Noni, pero aún quedan escépticos en lo que se refiere a sus virtudes antitumorales. Es sólo una cuestión de tiempo, pues cada día son más los investigadores que apuestan por nuevos remedios obtenidos a partir de sustancias vegetales.

Son numerosos los estudios científicos que demuestran la capacidad de los compuestos de jugo de Noni para inhibir el crecimiento de las células tumorales e incluso invertir el proceso de cancerización. Por ello mismo se ha utilizado junto con tratamientos tradicionales como la quimioterapia y se ha visto que aumenta sus efectos, lo cual ha permitido disminuir las dosis. Se desconocen todavía cuáles son los mecanismos exactos, pero se presume que se debe sobre todo a la estimulación del sistema inmunitario.

Los efectos del Noni como antioxidante, algo sumamente benéfico para combatir los radicales libres, son comparables con los de la vitamina C lo que según M. Y. Wang, de la Universidad de Rocaford en Illinois, no sólo ayuda a prevenir el cáncer, sino también a combatirlo.

La Xeronina y la Proxeronina, descubierta por el bioquímico americano Ralph Heinicke de la universidad de Hawai, es una molécula que se almacena en el hígado, que la libera a la sangre cada dos horas para ser ulteriormente transformada en Xeronina. Según este investigador, una de las principales funciones de la Xeronina es la regulación de la conformación espacial de las proteínas así como de su mantenimiento, lo cual hace que la Xeronina intervenga en todos los niveles de la vida de la célula.

La Xeronina es transportada a  través de la sangre hasta varios tejidos del cuerpo. Entonces se combina con serotonina, una hormona producida en el cerebro que interviene en la regulación de varias funciones del organismo como el estado de ánimo o el sueño. El estrés, la vida sedentaria y las actitudes negativas reducen la formación de la Xeronina. Para compensar esa falta, el cuerpo humano necesita la Pro-xeronina para fabricarla y conservar así la buena salud. El Dr. Heinicke descubrió que el fruto del Noni contiene abundantemente la Pro-xeronina y las enzimas necesarias al organismo para el buen funcionamiento de todas las células y órganos.

El Noni y la fibromialgia
Ya vimos que no se conocen exactamente cuáles son los mecanismos que hacen que el Noni actúe contra el dolor, pero lo que sí se sabe es que la ingesta de Noni ha supuesto un alivio notable en casos de fibromialgia. La hipótesis más probable quizá sea que estimula la producción y liberación de serotonina, neurotransmisor cuya carencia se traduce en sensación de dolor. Por todo ello, se recomienda la ingesta de Noni para ayudar a otros tratamientos contra la fibromialgia.

El Noni, la hipertensión arterial y el sistema inmunológico
La escopoletina, presente en el Noni dilata los vasos sanguíneos, actúa contra las inflamaciones y normaliza la presión sanguínea bajándola si es alta o subiéndola si es baja. Histamínica, también ayuda a combatir la artritis y la tendovaginitis. Por otro lado, en un estudio realizado por la Dra. Anne Hirazumi Kin, de la Universidad de Hawai se demostró que el Noni tiene resultados benéficos contra los tumores gracias a sus efectos sobre el sistema inmunológico.

Jaume Queral Marco
Naturópata
Director de la Escuela Int. de Flores de Bach
Formador – Coaching Emocional