muerdagoDescripción
La principal característica del muérdago es que se desarrolla sobre las ramas de otros árboles -generalmente de mayor porte- de cuyas ramas obtiene los elementos necesarios para su correcto desarrollo. Para ello, hace penetrar sus raíces hasta el interior de la rama del árbol huésped, hasta alcanzar la zona del leño, por donde discurren el agua y los elementos nutritivos que contiene la savia; entonces procede a captarlos, al tiempo que el árbol sobre el que está parasitado cada vez posee menos nutrientes, situación que puede llegar a comprometer la vida de dicho árbol.

Aplicación
Las hojas y ramas jóvenes contienen colina, acetilcolina, inositol, manitol, saponinas y vitamina C, entre otros compuestos. Esta composición no justifica las acciones de la planta; normalmente se emplea como antihipertensivo, ya que actúa a nivel periférico, produciendo vasodilatación y aumentando la secreción de orina. Hoy en día, su empleo está bastante extendido en Europa en los tratamientos anteriores y posteriores a tumores malignos, pues se le atribuyen propiedades antitumorales por activar el timo, lo que produce el desarrollo de inmunidad inespecífica. En el tratamiento hay que tener precaución, ya que si se produce la ingesta de bayas existen alteraciones nerviosas y cardiacas que pueden llegar a ser mortales, por parada respiratoria.

Estudios recientes han demostrado que el empleo de hojas y ramas jóvenes de muérdago, administradas de forma oral, es efectivo solo si se prolonga por varios meses, por lo que su acción resulta más rápida en administración parenteral.

Administración.muerdago.jpg
.- Infusión. Tres gramos de polvo de hojas secas de muérdago se añaden a 250 ml de agua hervida, dejándolo apartado del fuego durante al menos 10 minutos. Se puede tomar después de las dos principales comidas del día.

.- Polvo. Se toma un gramo al día, administrado en forma de cápsulas. Esta dosis puede aumentarse hasta cuatro gramos para conseguir una acción espasmolítica.

Floración
Con la primavera se produce la floración del muérdago, dando lugar a dos tipos de flores, masculinas y femeninas; las femeninas son de color amarillento y tras su fecundación proporcionan el fruto, que variará de color según su etapa de desarrollo; así, primero es de color verdoso y, al alcanzar la madurez, blanco translúcido. Tienen una forma globular y en su interior se encuentra una sola semilla; estas bayas son tóxicas.

La recolección de las hojas y las ramas jóvenes se debe efectuar antes de la maduración de los frutos, procediendo a un secado rápido con aire caliente, pero nunca sobrepasando los 50ºC.