macaEl consumo del tubérculo de la planta denominada Maca, se traduce en mejoras en el flujo sanguíneo corporal, y también, en la zona pélvica de hombres y mujeres. Debido este efecto, la Maca ha sido reconocida, desde hace años, como un alimento que brinda un aumento en el vigor y la potencia sexual.

La Maca contiene calcio y proteína vegetal, bajas cantidades de sodio, potasio, vitaminas B1, B2 y E, minerales tales como el hierro, zinc, fósforo, y entre otros componentes, glucosinatos aromatizados. También, contiene arginina-L, aminoácido de origen vegetal que, mediante la acción de la enzima sintetasa, produce óxido nítrico, elemento vaso-dilatador que permite un mayor y mejor flujo sanguíneo en todo el cuerpo.

La Maca es una planta que crece entre los 3.500 y los 4.500 metros de altura sobre el nivel del mar.

Esta planta forma parte de la familia de los crucíferos, y es una de las cuatro plantas que nacen y se desarrollan en los Andes, en temperaturas que oscilan entre los 4 y 7 grados centígrados durante el día, y hasta -8 grados durante la noche. Se estima que existen alrededor de 100 especies de Maca, 11 de las cuales se reproducen en este país suramericano.

Parece ser que tiene una presencia en la zona tan antigua como las primeras civilizaciones indígenas que la habitaron. Habría sido descubierta por los herbalistas Chibcha, antigua civilización demaca-peruana.jpgl Perú antiguo, anterior a la presencia Inca en el territorio.

Más tarde, durante la época de los pobladores incas, la Maca fue considerada un alimento para las castas superiores, al mismo tiempo que era empleada como ofrenda para los dioses. Incluso, los guerreros destacados en combate recibían Maca como premio a sus buenos oficios.

Con la llegada de los colonizadores españoles, explican los cronistas que la Maca era usada para cancelar tributos e, incluso, para realizar trueques entre comunidades.

Pero ante todo, la Maca era empleada como fuente de nutrientes, pues favorece la salud del organismo en varios niveles: se registra un aumento de la fertilidad, resistencia a la fatiga, aumento en la producción de la leche materna, fortaleza, mayor energía, balance de los ciclos hormonales femeninos, disminución de algunos de los síntomas propios de la menopausia, reducción en los niveles del colesterol “malo” y del estrés.