limoneroDescripción:
El limonero es un árbol perteneciente a la familia de las rutáceas, muy conocido y apreciado en nuestro país.

Principalmente se cultivan dos especies que se distinguen claramente por el sabor amargo o dulce: bien por la corteza, que en el amargo es más gruesa y rugosa y en el dulce es fina y lisa; bien por el tamaño, mayor en el amargo y menor en el dulce.

En cualquier caso, todas nos brindan esos maravillosos frutos que son los limones, frutos oblongos con dos salientes en los extremos, de piel amarilla y esponjosa e interior carnoso y jugoso, dividido en varios gajos que son muy ácidos de sabor.

Aplicación:
En la corteza del fruto abunda la esencia de limón; aproximadamente se pueden obtener 3 g de esencia por cada kilo de limones. Esta esencia se compone de limoneno, felandreno, citral, citronelal y otras sustancias en proporciones menores.

En el jugo de la pulpa de limón se encuentran cantidades muy altas de ácido cítrico. Se sabe que los limones alcanzan el máximo de acidez en otoño y que, luego, esa acidez va disminuyendo a medida que avanza el invierno y llega la primavera. En la pulpa también hallamos cantidades importantes de vitamina C, al igual que otras vitaminas. Contiene asimismo otros ácidos como el málico, flavonoides, pectinas y diversos azúcares.

Se considera un excelente antiescorbútico, que ya se empleaba empíricamente mucho antes de que se descubrieran las vitaminas. La esencia es antiséptica, carminativa y diurética, actividades que se ven reforzadas por la presencia de flavonoides que además ejercen una acción venotónica y vasoprotectora, controlando la permeabilidad de los vasos sanguíneos capilares y aumentando su resistencia a la rotura.

La pectina, por su parte, tiene un efecto hemostático y protector de la mucosa gastrointestinal. Externamente actúa como antiséptico, cicatrizante, hidratante y demulcente. No obstante, hay que advertir que la esencia debe administrarse con precaución, sobre todo en niños, por la posibilidad de que aparezcan reacciones alérgicas.

Administración:limonero.jpg
.- Esencia. Se puede administrar de dos a cinco gotas, dos veces al día, sobre un terrón de azúcar o en solución alcohólica.
.- Infusión. Se prepara a partir de la corteza de tres limones por litro de agua. Una vez hecha la infusión, se toman tres tazas al día, antes de las principales comidas.
.- Jugo de limón. Muy usado en la cocina. Su obtención es sencilla, bastando para ello con tener a mano un simple exprimidor. Dado que es tremendamente ácido, se recomienda añadir azúcar o cualquier otro edulcorante.
.- Colutorio. Se exprime el zumo de un limón en un vaso y se diluye con una cucharadita de agua templada. Con este líquido se realizan enjuagues varias veces al día.

Floración y recolección:
Como ya hemos comentado, se cultivan varias especies. Los frutos de algunas de ellas maduran de octubre a febrero; otros lo hacen durante la primavera y verano.

De la recolección interesa todo el fruto, tanto el pericarpio como la pulpa. En cuanto a la forma de recolección y conservación, es sobradamente conocida por todos.