CAYENA

Se cuenta que cuando Cristóbal Colón llegó a América, encontró un fruto muy picante que al parecer, confundió con pimienta en vainas.

Tal fruto, que en América recibía y recibe nombres como ají, o chile pertenece a la familia Capsicum. Entre ellos podemos encontrar al Capsicum baccatum, Capsicum Pubescens, Capsicum frutescens, Capsicum minimum y Capsicum chinense.

Cayena

Su sabor picante y algo amargo, proviene entre otros, de un alcaloide denominado capsaicina, que produce una estimulación de los receptores de la piel, logrando una mayor circulación de sangre en las zonas afectadas.

El nombre de “Cayena”, proviene de Cayenne, la capital de la Guayana Francesa, en América del Sur. De ambas acepciones proviene su denominación común (en España, ya que en América del sur se la sigue denominando por sus nombres originales) de Guindilla de Cayena.

La variedad habitualmente utilizada en fitoterapia es Capsicum Frutescens, si bien se pueden emplear cualquiera de las otras especies.

Tanto su utilización con fines terapéuticos como su uso culinario, viene dado (además del sabor en el segundo caso) por su propiedad como estimulante del apetito, de la secreción gástrica y de la motilidad gastrointestinal. En su uso tópico, es irritante y analgésico.

Debido a ello, se ha popularizado su uso en casos de anorexia y falta de apetito, hipoclorhidria, gases y fermentaciones. Tópicamente se usa para dolores musculares, osteoarticulares y neuralgias.

Cayena

Obviamente, debido a su poder irritativo, está contraindicado su uso en casos de úlceras gastroduodenales. De la misma manera, se desaconseja aplicarla tópicamente en lugares de la piel con distintas alteraciones patológicas. Su uso continuado como condimento puede producir diversas alteraciones de la mucosa digestiva. Inclusive, en altas dosis, se han presentado casos de cuadros con vómitos, diarreas y shock anafiláctico.

La dosis terapéutica en su presentación en forma de polvo, es de 10 mg por cápsula, que debe ser ingerida al inicio de las comidas.

En tintura (1:10), se recomiendan 10 gotas, igualmente al inicio de las comidas.

En extracto fluido (1:1), se deben tomar de 3 a 5 gotas y de una a tres veces al día.

En cuanto a su uso externo, se deben respetar las indicaciones del producto propuestas por los laboratorios para no sobrepasar las dosis terapéuticas.

Bibliografía de dosificación en extracto fluido, tintura y polvo: Fitoterapia. Vademécum de Prescripción, Masson, Colegio de Farmacéuticos de Bizkaia y Asociación Española de Médicos Naturistas

Por Rafael Sánchez
Naturópata
Madrid