diente de leonDescripción:
El diente de león es una planta vivaz muy extendida por toda la Península Ibérica. Tiene una raíz bastante gruesa que, cuando se corta, segrega una leche muy blanca; del extremo superior brotan las hojas, por lo que parece como si no existiera tallo, aunque en realidad lo posee muy corto.

Estas hojas son muy variadas morfológicamente: algunas con bordes dentados o casi enteros y otras divididas en segmentos profundos, que llegan hasta la vena principal. En el extremo apical aparece una cabezuela de flores rodeada por una serie de brácteas verdes. Estas flores tienen forma de lengüeta y son de color amarillo.

Aplicación:
Las hojas contienen flavonoides, cumarinas y vitaminas B y C. En la raíz encontramos inulina, resina y un derivado triterpénico. Tanto en las hojas como en la raíz aparece un principio amargo llamado taraxacina.

De entre todas las virtudes achacables a esta planta, cabe destacar que es un buen estimulante del apetito, debido al principio amargo existente en la raíz y hojas.

Y actúa como un excelente drenador hepato-renal. Asimismo, presenta importantes acciones coleréticas y colagogas, es decir, que estimula la secreción de bilis de la vesícula y las vías biliares. En cuanto a sus propiedades diuréticas -sin duda ciertas-, se deben principalmente a los polifenoles que contiene. Antiguamente se denominaba “herba urinaria” y su nombre actual en francés es “pisee au lit”.

La raíz del diente de león, desecada y tostada convenientemente, se ha empleado durante mucho tiempo como sucedáneo del café o para adulterar éste.

Administración:
.- Decocción. Con las raíces y hojas se prepara una tisana depurativa. Una cucharada sopera por taza se hierve durante 2 minutos y se toman 3 tazas al día, antes de las comidas.dientedeleon.jpg

.- Extractos. Si es fluido, se toman de 30 a 50 gotas, 3 veces al día. Con el extracto seco se pueden tomar de 1 a 2 g al día, repartidos entre las comidas.

El diente de león es una planta muy utilizada en numerosas preparaciones comerciales: se encuentra en comprimidos, cápsulas, planta troceada, tintura, extractos, etc. y también forma parte de múltiples presentaciones compuestas.

Floración y recolección:
El diente de león florece abundantemente a principios de mayo, volviendo a florecer más tarde y con menos intensidad en verano y otoño.

Con fines medicinales se recolectan la raíz y el rizoma junto con la roseta de hojas basales, siendo la mejor época la comprendida entre marzo y abril, justo antes de que se abra la planta. Hay que tener mucho cuidado a la hora de desenterrar la raíz, con objeto de no dañarla: se quita la tierra, se lava y se deja secar.

Para evitar que se marchite, lo mejor es realizar el secado mediante calor artificial, a temperaturas que no superen los 50ºC.

Una vez terminado este proceso, las hojas deben conservar su color natural y las raíces deben estar quebradizas. Se conserva en frascos herméticos, protegidos de la humedad y otros agentes externos.