boldoDescripción:
El boldo, originario de Chile, no llega a Europa hasta el Siglo xix, pero no logra aclimatarse y deben importarse las hojas, desecadas, desde el país andino. Existen algunas plantaciones de menor importancia en África septentrional.

Es un árbol que alcanza los 8 m de altura, de hojas opuestas, elípticas, duras, ásperas y desagradables al tacto por la cara superior, mientras que la inferior es suave. Su color verde intenso se torna rojo con la desecación. son intensamente aromáticas, al igual que las flores y la corteza, y su perfume recuerda el la menta. Las flores son blancas, pequeñas acampanadas, formando racimos. Los tallos, amarillos, también olorosos, son comestibles.

LOCALIZACIÓN: En estado natural vive exclusivamente en a zona de la ladera oeste de los Andes, en Chile, en las regiones de Valparaíso, Santiago Concepción, en ambientes secos. Excepto el norte de África, no se cultiva en ningún otro lugar del globo.

Aplicación:
Estimula las funciones digestivas al aumentar la secreción biliar, y es diurético. También actúa sobre el sistema nervioso ocasionando sueño y leve anestesia. El uso popular del Boldo se ha documentado extensamente.boldo.jpg

Por muchos años en Chile, la fruta se ha comido como una especia, la madera es usada para el tinte y la corteza ha sido usada para curtir los cueros. Se usa también en la medicina popular chilena como un antihelmíntico contra lombrices gusanos cuya actividad ha sido atribuida a su contenido en aceite esencial que se encuentra en las hojas.

Las hojas de Boldo, según estudios de Laboratorios han demostrado su efecto curativo en diferentes patologías como en espasmos gastrointestinales y en dispepsias.

Administración:
La dosis es: de 3 a 4.5 gramos de las hojas secadas en infusión de 1 a 3 tazas al día. Se ha documentado del Boldo, que posee propiedades abortivas y es el uso durante el embarazo está contraindicado.

Floración y recolección:
Al ser un árbol siempre verde, de abundante follaje, las hojas pueden recogerse en cualquier época, preferiblemente las adultas. Se guardan en un lugar fresco y seco tras haberlas desecado alejadas de la radiación solar, a temperaturas no muy elevadas.