ChiapasEl aceite de Chiapas se obtiene a partir de la corteza de la Mimosa tenuiflora (Tepezcohuite), perteneciente a la familia de las mimosáceas y que se cultiva en el estado mexicano de Chiapas. La Mimosa tenuiflora, conocida por los Mayas como el árbol de la piel o Tepezcohuite, posee grandes propiedades regeneradoras de la piel y por ello fue considerado por ésta civilización como árbol sagrado. Las tradiciones heredadas de los antiguos Mayas relatan los efectos del tepezcohuite en la cicatrización de úlceras, quemaduras o llagas de diferentes etiologías, tanto en personas como en animales.

La ciencia moderna y las nuevas tecnologías han permitido desarrollar amplios conocimientos sobre el tepezcohuite, las últimas investigaciones han confirmado las excelentes propiedades cicatrizantes, regeneradoras y bacteriostáticas del tepezcohuite.

La importante eficacia del extracto viene dada por tres actividades fundamentales:

Actividad bacteriostática: posee efecto inhibidor sobre los gérmenes específicos de las lesiones acnéicas.

Actividad reparadora: Importante aumento del potencias mitótico (división celular) de las células.

Actividad protectora del ácido hyalurónico: el tepezcohuite contiene bioflavonoides que estimulan la microcirculación periférica de la sangre y la regeneración de la piel. Los bioflavonoides son factores de protección que intervienen en la permeabilidad capilar aumentando la resistencia capilar ya que tienen antirradicales libres e inhiben enzimas de la depredación de proteínas del tejido conectivo. Todas estas acciones actúan en contra del envejecimiento prematuro de la piel y de la escamación psoriásica.

El tepezcohuite, además, posee propiedades antisépticas, analgésicas y cicatrizantes.

Está especialmente indicado en quemaduras, regeneración celular de la piel, repigmentación, úlceras, pruritos (picores), llagas, cuperosis y eritemas solares (heridas producidas por el sol).