¿Qué es la SAMe?

Fórmula estructural de la S- adenisilmetioninia (SAMe).

La S-adenosil-L-metionina (SAMe) fue descubierta en 1952 por el científico italiano Giulio Cantoni1. Se trata de un metabolito intracelular de aminoácidos, formado por adenosina trifosfato (ATP) y metionina. Está involucrado en importantes y múltiples rutas bioquímicas, incluidas la biosíntesis de hormonas y neurotransmisores, siendo sólo el isómero (S) biológicamente activo.

¿Qué procesos sigue la SAMe?

El grupo metilo (-CH3) unido al átomo de azufre (S) de la metionina es muy reactivo, lo que permite su donación a un amplio grupo de sustratos, por lo que, la SAMe se convierte es uno de los principales donantes de grupos metilo.

Estos están implicados directamente en más de 100 reacciones dependientes de metiltransferasas, que regulan vías metabólicas esenciales. Esta metilación implica la transferencia del grupo metilo a una molécula aceptora, que puede ser el ADN, proteínas, fosfolípidos, aminoácidos libres o neurotransmisores; una deficiente regulación en este proceso de metilación se ha relacionado, entre otras, con alteraciones del sistema nervioso central (SNC)2,3.

Una vez que la SAMe dona su grupo metilo, se transforma en S-adenosil-homocisteína y posteriormente en homocisteína (Hcy).

¿Cómo se recomienda la ingesta de la SAMe?

La Hcy en presencia de un aporte correcto de vitaminas B6, B12 y ácido fólico, se convierte de nuevo en metionina, SAMe, cisteína o glutatión y sus intermediarios bioquímicos. Pero, si estas vitaminas no están presentes en cantidades óptimas, el metabolismo de la SAMe no se realizaría correctamente y la Hcy podría aumentar teóricamente hacia niveles indeseables, con las correspondientes consecuencias.

Por este motivo, en determinados complementos alimenticios se opta por acompañar a la SAMe con vitaminas del grupo B, más que para evitar sus posibles excesos, para conseguir una mayor acción sinérgica, ya que la posibilidad teórica de que la SAMe pueda inducir una hiperhomocisteinemia no se ha probado, ni se ha reportado ningún caso confirmado.

con vitaminas del grupo B, más que para evitar sus posibles excesos, para conseguir una mayor acción sinérgica, ya que la posibilidad teórica de que la SAMe pueda inducir una hiperhomocisteinemia no se ha probado, ni se ha reportado ningún caso confirmado.

Un pequeño estudio en 15 adultos a los que se administró una dosis alta de SAMe oral (1600 mg durante 5 días) no mostró cambios en los niveles séricos de Hcy4.

SAMe: Visión conjunta del ciclo del folato, metabolismo de la homocisteína y rutas relacionadas





ACHY: adenosil-homocisteinasa; BHMT: betaína-homocisteína metiltransferasa; ChAT: colina-acetiltransferasa; DMG: dimetilglicina; MTHF-reductasa: metilen-tetrahidrofolato-reductasa; MS: metionina-sintetasa; MTs: metiltransferasas; PEMT: fosfatidiletanolamina N-Metiltransferasa; MAT: metionina-adenosiltransferasa; TMG: trimetilglicina. Custodio JD. Nutrientes y función cerebral: protección neuronal y del sistema nervioso. E-s Health, 2016.

¿Para qué sirve la SAMe y dónde se genera?

Dadas las múltiples vías bioquímicas en las que está implicada la SAMe, su utilidad abarcaría variadas situaciones. No obstante, el grupo de trastornos en los que ha sido y está siendo estudiada son, principalmente, afecciones hepáticas, trastornos osteoarticulares (artrosis) y disfunciones del sistema nervioso.

Aunque todas las células de los mamíferos sintetizan SAMe, el hígado es donde se genera la mayor parte de SAMe, ya que es el órgano donde se metaboliza aproximadamente el 50% de toda la metionina dietética. Si la concentración de SAMe cae por debajo de cierto nivel o aumenta demasiado, la función normal del hígado se verá afectada, por lo que para controlar estas fluctuaciones, la velocidad a la que el hígado sintetiza y cataboliza la SAMe está fuertemente regulada7

¿La SAMe combate afecciones hepáticas?

Se ha evidenciado que la suplementación con SAMe restaura los depósitos de glutatión hepático (GSH) y atenúa la lesión hepática5. La SAMe también participa en muchas reacciones bioquímicas, actuando como un metabolito clave que regula el crecimiento, muerte y diferenciación de los hepatocitos6.

Una revisión sistemática y meta-análisis examinó el uso de SAMe en el tratamiento de enfermedades crónicas del hígado de diversas etiologías.  Las comparaciones de los principales parámetros bioquímicos, como son los niveles de bilirrubina total (TBIL), alanina aminotransferasa (ALT) y aspartato transaminasa (AST), se analizaron para determinar la función hepática. Los resultados de esta revisión indicaban que el tratamiento con SAMe podría mejorar la función hepática en enfermedades crónicas del hígado, aunque no hubo efectos notorios con respecto a la reducción de los niveles de ALT, según los resultados del análisis.

Sin embargo, la reducción de los niveles de TBIL y AST sí fue significativa. Respecto a los efectos adversos, no hubo una diferencia significativa del tratamiento con SAMe comparado con los grupos placebo.

Las dosis y duración de los tratamientos resultaron ser muy variables dependiendo de las características de cada ensayo clínico incluido en la revisión, oscilando entre 400 mg/día durante 11 días, hasta 1200 mg/día durante 12 semanas8.

¿La SAMe ayuda con los problemas de artrosis?

Se ha demostrado que la SAMe tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas en modelos animales cuando se administra tanto por vía oral como parenteral9. El mecanismo por el cual se logra este efecto no está claro, pero no parece estar mediado a través del sistema de prostaglandinas. La SAMe no influye en la agregación plaquetaria y no se ha demostrado que afecte el sistema eicosanoide. Se ha sugerido un efecto estimulante de la SAMe sobre el crecimiento y diferenciación de los condrocitos, comprobado en cultivos de condrocitos humanos. A su vez, también se ha demostrado que la SAMe aumenta la incorporación de sulfato en los proteoglicanos10. Por otro lado, la SAMe pasa al líquido sinovial después de dosis orales de 400 mg11.

Un estudio aleatorizado, doble ciego, cruzado, comparó la SAMe (1200 mg) con celecoxib (Celebrex® 200 mg) durante 16 semanas para reducir el dolor asociado con la artrosis de rodilla. En los resultados de este estudio no se observaron diferencias significativas entre uno y otro tratamiento y aunque el tratamiento con SAMe tiene un inicio de acción más lento, es tan eficaz como el celecoxib en el tratamiento de los síntomas de la artrosis de rodilla12.

En un metaanálisis de ensayos controlados aleatorios, se concluye que la SAMe parece ser tan eficaz como los antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para reducir el dolor y mejorar la limitación funcional, en pacientes con artrosis sin los efectos adversos a menudo asociados con este grupo de fármacos. Las dosis utilizadas variaron de 400 mg 1200mg/diarios13.

¿La SAMe ayuda a combatir las disfunciones nerviosas?

Se ha evidenciado la deficiencia de SAMe en el líquido cefalorraquídeo (LCR) de personas con defectos genéticos en el metabolismo del folato y la metionina14.

Así como también, en: trastornos depresivos, la demencia tipo Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y la infección por VIH15,16.

Por otro lado, las deficiencias de folato y vitamina B12, cofactores necesarios en la síntesis de SAMe, pueden explicar la disminución de sus niveles. Especialmente, en pacientes con depresión y demencia. Determinados estudios han demostrado que, tanto con el tratamiento oral, como parenteral, la SAMe cruza la barrera hematoencefálica, aumentando sus niveles en el LCR17.

Las deficiencias de folato y vitamina B12, cofactores necesarios en la síntesis de SAMe, pueden explicar la disminución de sus niveles, especialmente en pacientes con depresión y demencia. Determinados estudios han demostrado que, tanto con el tratamiento oral, como parenteral, la SAMe cruza la barrera hematoencefálica, aumentando sus niveles en el LCR17.

¿Por qué la SAMe es crucial para nuestras células?

La SAMe es necesaria para una correcta diferenciación, crecimiento y reparación celular. También, contribuye de modo directo en la biosíntesis de hormonas y neurotransmisores que afectan al estado de ánimo como la dopamina y la serotonina.

Por otor lado, el uso vía oral de 1600 mg/día de SAMe resultó ofrecer resultados similares al tratamiento con 150 mg de Imipramina en pacientes con trastornos depresivos18. Seguidamente, otro estudio también ofreció resultados similares con esta misma dosis de SAMe. En este caso, comparados con desipramina oral (250 mg / día)19.

En conclusión, se demostró que la administración de SAMe como coadyuvante al tratamiento estándar con escitalopram, produjo mayor efecto antidepresivo en hombres, pero no en mujeres20.

La SAMe también se ha evaluado en trastornos el estado anímico asociados a otras patologías, como por ejemplo en el caso de la fibromialgia. En tres de cuatro estudios controlados y aleatorizados realizados en pacientes con fibromialgia, la SAMe (200-800 mg) redujo significativamente los síntomas de dolor, mejorando también el estado de ánimo21-24.

Estos resultados justifican una mayor investigación sobre el tratamiento con SAMe en pacientes con trastornos depresivos y comorbilidades reumatológicas.

¿Qué efectos secundarios tiene la SAMe?

Los efectos secundarios más comunes de la SAMe son las náuseas y, con menor frecuencia, diarrea, malestar abdominal o vómitos. De modo muy ocasional puede producirse agitación, ansiedad o insomnio en personas muy sensibles a los efectos activadores de la SAMe.

También, podría desencadenar síntomas hipomaníacos o maníacos en pacientes con trastorno bipolar. Por otra parte, la SAMe no causa disfunción sexual, aumento de peso, disfunciones cognitivas o alteraciones de la memoria, de hecho, se ha comprobado que es muy bien tolerada por pacientes geriátricos25.

¿La SAMe más capaz de lo que imaginabas?

La SAMe tiene pocas interacciones con medicamentos. Se ha descrito un caso de síndrome serotoninérgico en una mujer de 71 años tratada con dosis crecientes de clomipramina  mientras tomaba SAMe26. En pacientes con parámetros bioquímicos indicadores de una correcta funcionalidad hepática elevados inducidos por medicación, la SAMe reduce o normaliza dicha función hepática27. Finalmente, las dosis orales de hasta 1600 mg/día de SAMe parecen ser significativamente biodisponibles y no tóxicas, al menos con respecto a los metabolitos metilados tóxicos y la homocisteína. Sin embargo, el riesgo de manía en individuos vulnerables sigue siendo una preocupación.28

  José Daniel Custodio
Licenciado en Biología


BIBLIOGRAFÍA

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