FRUCTOLIGOSACÁRIDOS: Son una mezcla de polímeros en los que las unidades de fructosa están unidas por enlaces de tipo Beta ( 2 à l ).

La estructura general es la siguiente:

GFn o Fn

G= unidad de glucosa
F = unidad de fructosa
n = número de unidades de fructosa ( 2 < n > 60 )

La oligofructosa, por lo tanto, contiene tanto moléculas de tipo GFn como moléculas de tipo Fn y presenta un grado de polimerización inferior respecto a la inulina.

PROPIEDADES NUTRICIONALES

La inulina y la oligofructusa, una vez ingeridas, no son absorbidas por el intestino delgado, ya que los enlaces de tipo Beta 1-4, entre las unidades de la fructosa, no son atacados por los procesos enzimáticos normales y llegan de esta forma inalteradas al intestino grueso. Es sólo a este nivel que se obtiene la hidrólisis de las cadenas en unidades monoméricas de fructosa y su utilización por parte de la flora bacteriana intestinal.

Esta es la razón por la que la inulina y la oligofructosa no aumentan la glucemia ni el nivel de insulina en la sangre; es por esta razón que pueden ser utilizadas también por diabéticos. En el colon, una parte de la inulina se transforma en ácidos grasos de cadena corta, o sea sustancias muy energéticas que tienen importantes efectos de nutrición de la mucosa intestinal.

Sin embargo, la inulina proporciona un bajísimo valor calórico (1 Kcal/g) ya que la única manera de aportar calorías es por medio del valor calórico de sus productos de fermentación en el colon.

Este metabolismo es, de todas formas, menos eficiente de lo que normalmente sucede durante la absorción de los hidratos de carbono en el intestino delgado y en el sucesivo y directo metabolismo del hígado.


El azúcar contenido en la inulina y en los fructoligosacaridos
llega al colón, constituyendo un importante alimento para la flora intestinal.

OTROS EFECTOS SALUDABLES SOBRE EL ORGANISMO

Se ha demostrado con amplias investigaciones que la inulina y la oligofructosa son capaces de estimular el desarrollo de las bifidobacterias presentes en el intestino y, al mismo tiempo, de reducir el número de bacterias indeseables.

En efecto, la inulina estimula el metabolismo de las bifidobacterias y aumenta su actividad.

OTROS EFECTOS SALUDABLES SOBRE EL ORGANISMO

La inulina causa una disminución del pH intestinal, sobretodo a nivel del colon y aumenta el volumen de las heces facilitando el tránsito de las mismas: es especialmente útil para el que padece estreñimiento.

Acelera, además, el vaciado del estómago y la velocidad de tránsito a lo largo del intestino.
Esto significa una menor absorción de calorías, importante para quien sigue un régimen de adelgazamiento.

Recientes estudios realizados en EEUU han demostrado que la inulina facilita la absorción de calcio en el intestino, y, por lo tanto, es conveniente para las mujeres en menopausia ya que influye positivamente sobre la estructura ósea.