La higuera es un arbusto o árbol pequeño de hasta 5 m de altura.

Su tronco es corto, grueso y tortuoso, con una corteza lisa, grisácea; la madera, blanquecina y muy liviana y quebradiza. Las ramas presentan hojas en el extremo, pero son desnudas en el resto y presentan las cicatrices de las hojas caídas. Los brotes son verdosos y ásperos. Tiene un jugo acre lechoso.

La especie con la que más familiarizados estamos es Ficus carica L. perteneciente a la familia Moraceae.

nte muchos años se pensó que la higuera no tenía flores, incluso el gran Linneo llegó a considerar este árbol como una criptógama. El hecho es que la higuera si tiene flores,  reunidas en un receptáculo subgloboso o piriforme.

HigueraLas flores masculinas, situadas en torno al ostiolo del receptáculo, tienen un perianto de 3 piezas y los estambres tienen los filamentos más largos que el perianto. Las flores femeninas tienen el perianto formado por cinco piezas y son de dos tipos: unas fértiles, tienen el estilo largo y otras, estériles con el estilo corto y se caracterizan por formar una agalla al ser picadas por una pequeña avispa (Bastophaga grossorum).

Una avispa hembra, con alas,  depositará los huevos dentro de las flores femeninas estériles, la formación de la agalla acarrea de modo simultáneo el desarrollo de los huevos, de los que los primeros individuos en salir son las avispas machos, que buscarán avispas hembras en el interior de otras agallas para fecundarlas. Después abren un camino de salida en la pared dura del higo, camino por el que saldrán las avispas hembras fecundadas, desprendiéndose al mismo tiempo el polen de las flores masculinas. Al madurar el higo, las flores masculinas también maduran, pero las femeninas, que tienen la puesta, se transforman en una agalla que tendrá una avispa en el interior; si es un macho, no alado, sale de la agalla y busca otra que tenga una hembra en el mismo higo, perfora la pared de la agalla, la fecunda y muere; si es una hembra , al salir para buscar otro higo, roza las flores ,masculinas que están rodeando el ostiolo y llena su abdomen de polen. Las hembras llenas de polen vuelan hasta un higo tierno, se abren paso a través de una pequeña abertura (ostiolo) y trasladan el polen a las flores fértiles para fecundarlas. Después, seguirán con el proceso de puesta de huevos en otras nuevas flores femeninas estériles, para que el ciclo quede cerrado.

La floración ocurre de mayo a octubre. A finales de otoño los higos ya están completamente maduros. Las brevas son los higos desarrollados por partenogénesis en el extremo de las ramas en primavera y verano.

La higuera ha sido cultivada desde antiguo y se asilvestra fácilmente en zonas soleadas y secas, pero con el suelo fresco y profundo, desde el nivel del mar hasta los 1700 m de altitud.

Higuera

Desde la antigüedad, la higuera ha sido venerada como un árbol antropogónico, generador y nutricio. El higo en el mundo vegetal, así como el cerdo, en el animal, es un símbolo de la generación y de la fecundidad y preside naturalmente a la fundación de una gran ciudad y un gran pueblo. El higo es el alimento por excelencia y por extensión el primer nutricio, el primer generador. Los proverbios populares han convertido a la higuera en símbolo de la riqueza. A menudo la higuera, viene representada como árbol fálico, visitado con predilección por el diablo, que quiere degustar la ambrosía, el dulce fruto, la voluptuosidad, por la que el antiguo dios se sacrifica y rebrota un nuevo dios. El dios Baco, a menudo aparece coronado con hojas de higuera. Las estatuas del dios Príapo eran modeladas normalmente en madera de higuera. En Atenas, en las fiestas Targelias, los profanos eran expulsados con ramas de higuera. En las fiestas nupciales, se llevaban higos (símbolo del falo) en una copa mística. Pero el instrumento de la vida está, al mismo tiempo, sujeto a la muerte; el higo y el falo se multiplican y sin embargo, están condenados a perecer.

Esta concepción dual, de equilibrio, de nacimiento y muerte constante presente en la higuera y en todo su simbolismo, pero también en el resto de seres vivos, puede servir para comprender mejor la acción de los preparados gemoterápicos.

El gemoderivado de yemas frescas de higuera combina una acción equilibrante a nivel digestivo, sistema nervioso y psiquismo. Tiene un tropismo selectivo por el estómago y el duodeno, regularizando la motilidad y secreción gastrointestinal. Por tanto, el gemoderivado de F. carica, estaría indicado en aquellas manifestaciones psicosomáticas a nivel gastrointestinal, tales como dispepsias o gastritis, pero al mismo tiempo en las manifestaciones derivadas del estrés, tanto puntual como crónico.

Puede asociarse al grosellero negro (Ribes nigrum) si las manifestaciones derivadas del estrés afectan a nivel respiratorio o musculoesquelético.

Se aconseja tomar de 8-15 gotas, 4 ó 5 veces al día, fuera de las comidas, directamente de modo sublingual, o diluidas en agua.

José Daniel Custodio
Licenciado en Biología

Bibliografía

  • Brigo B. Fitoterapia y Gemoterapia en la práctica clínica. Madrid. Boiron: 1993.
  • De Gubernatis A. Mitología de las plantas. Leyendas del reino vegetal. Palma de Mallorca. Alejandría: 2003.
  • Duraffourd C, D’hervicourt L, Lapraz J.C. Cuadernos de Fitoterapia Clínica.Barcelona. Masson: 1997.
  • Font Quer P. Plantas Medicinales. El Dioscórides renovado. 13ª edición. Barcelona. Labor: 1992.
  • http://www.asturnatura.com/especie/ficus-carica.html