ResfriadosEl estado inmunológico de las personas con una alta susceptibilidad a los resfriados comunes está afectado por factores como el estrés, desequilibrios emocionales, deficiencias nutricionales específicas o exposición a condiciones ambientales adversas como la humedad y las bajas temperaturas.

Esta susceptibilidad está correlacionada con la manifestación del resfriado y otras patologías que afectan al sistema respiratorio1. Por el contrario, una baja susceptibilidad a contraer resfriados refleja una mejor defensa contra las infecciones y por tanto, un adecuado funcionamiento del sistema inmunitario. Las enfermedad respiratoria infecciosas y entre ellas, el resfriado común, han sido ampliamente utilizado como un modelo apropiado para investigar posibles propiedades inmunomoduladoras de sustancias naturales.

El concepto inmunomodulador es un término general que indica un efecto biológico o farmacológico sobre los factores humorales o celulares que actúan de modo coordinado en la respuesta inmune. Cada factor y cada sistema funcional involucrado en la respuesta inmune pueden ser influenciados por varias vías y el efecto que se obtiene puede ser específico o inespecífico. Algunos agentes pueden tener ambos efectos. Debido al modo en que las interacciones reguladoras entre los inmunofactores humorales y celulares influyen en el curso de los procesos funcionales de la respuesta inmune, ésta puede ser muy variada2.

Equináceas

Las especies del género Echinacea (familia Asteraceae), que más interés terapéutico presentan son: Echinacea purpurea (L.) Moench), Equinácea pálida (E. pallida (Nutt.) Nutt.) y equinácea de hoja estrecha (Echinacea angustifolia D.C.). De las tres especies, las partes utilizadas, desecadas, enteras o troceadas, son la raíz y las partes aéreas floridas.

La proporción en que se encuentras los diferentes principios activos varía notablemente según la especie. En las raíces de E. purpurea predominan el ácido chicórico y el verbascósido, mientras que al cinarina y las  isobutilamidas del ácido dodeca-2E,4E,8Z,10E/Z-tetraenoico, son los componentes mayoritarios de las raíces de E. angustifolia. Esta gran variabilidad cuantitativa y cuantitativa de principios activos, comparando las diferentes especies de equinácea, muy probablemente es la que viene condicionando la gran dispersión de resultados observada en los diferentes ensayos clínicos, a menudos con resultados dispares y contradictorios, en los que lo único que parece tener cierta uniformidad es la excelente tolerabilidad de los diferentes productos. Por tanto, para garantizar la eficacia de un determinado complemento alimenticio a base de equinácea, se ha de optar por un extracto perfectamente controlado y estandarizado, teniendo en cuenta su origen botánico y parte utilizada, origen geográfico, tipo de cultivo y las condiciones de recolección y almacenamiento. El contenido en alquilamidas de E. purpurea puede disminuir hasta un 80% durante un periodo de almacenamiento de 64 semanas a 24 ºC. La ESCOP (European Scientific Cooperative On Phytotherapy) recomienda el uso vía interna de preparados de parte aérea y raíz de E. purpurea, raíz de E. pallida y raíz de E. angustifolia como coadyuvantes en el tratamiento y profilaxis de infecciones recurrentes del tracto respiratorio superior (resfriado común).

Frutos de saúco

Los principales constituyentes del fruto de saúco (Sambucus nigra L.) son: proantocianidinas, principalmente cianidina-3-glucósido (66%) y cianidina-3-sambubiósido (32%); vitaminas, minerales, pectina, glucosa y fructosa; las semillas del fruto desecado contienen un 0,1% de hemaglutinina (SNA-III). Se han descrito los siguientes efectos: inmunoestimulante, antiviral (inhibe la replicación del virus del de la gripe A y B así como su unión a las células), antiinflamatorio, antioxidante, antibacteriano (Helicobacter pylori y Staphylococcus aureus resistente a meticilina).

Un extracto obtenido a partir de las bayas de saúco, comparado con productos a base de equinácea, própolis y vitamina C, activa el sistema inmunológico aumentando la producción de citoquinas inflamatorias y antiinflamatorias de modo más eficaz3.

Los componentes de la baya del saúco neutralizan la actividad de los picos de hemaglutinina encontradas en la superficie de varios virus, incluyendo los virus influenza A y B y el virus del herpes. Cuando estos picos de hemaglutinina son desactivados, los virus ya no pueden perforar las paredes celulares o entrar en las célula y replicarse4. Los extractos de saúco pueden ejercer un efecto inmunomodulador debido a su acción sobre la producción de citoquinas, que activa la migración celular hacia diferentes tejidos.

Determinados informes  indican que los extractos de bayas de saúco pueden acortar la duración o disminuir la severidad del resfriado común, especialmente cuando se utiliza en combinación con vitamina C y zinc.

Vitamina C

Una revisión sistemática Cochrane identificó siete ensayos clínicos evaluando 3.294 episodios de resfriados5. A nivel preventivo, está revisión, identificó 30 ensayos de prevención con 11.350 sujetos. En general, hubo una muy ligera disminución en el número de resfriados, pero no en la severidad del resfriado. La duración de los síntomas disminuyó un 8,0% en los ensayos que utilizan diariamente más de 1 g en adultos y disminuyeron en un 18% cuando se usó esta dosis en niños. Al disminuir el número de días de duración del resfriado, se consideró que este hecho tiene cierta relevancia clínica. Tomar al menos 1 g de vitamina C al día puede recomendarse para la prevención de resfriados, basándose en esta moderada reducción en la duración de los síntomas. La vitamina C se considera segura en dosis de hasta varios gramos por día. El efecto secundario, sólo ocasional, es malestar gastrointestinal y diarrea, en dosis muy elevadas.

Zinc

El zinc desempeña un papel importante en el mantenimiento de una función inmune saludable. Estudios en seres humanos han observado que incluso una deficiencia de zinc leve puede provocar cambios en el estado inmune6.

El zinc es un mineral esencial utilizado en cientos de rutas bioquímicas y su deficiencia ha sido asociada con  riesgo de infección. Los mecanismos postulados para su utilidad en el resfriado común, están centrados en su efecto de interferencia a nivel de la cápside del virus impidiendo su adhesión intracelular, con interesantes sinergias con la vitamina C (1g vitamina C / 30 mg de Zn)7,8.

Los suplementos de cinc durante mucho tiempo han sido considerados un medio eficaz de reducir la duración del resfriado común9. Para evaluar los efectos preventivos del Zn, se realizó un estudio para evaluar la eficacia de 15 mg de Zn (bis-glicinato de zinc) administrado una vez al día durante 3 meses durante el invierno, a niños escolares sanos de 8 a 13 años, para prevenir los síntomas del resfriado común10. Bis-glicinato de zinc dado en una dosis de 15 mg una vez al día durante 3 meses no logró reducir la incidencia del resfriado común en escolares de 8 a 13 años, pero si se vieron disminuidos el número de días en que los niños sufrían de tos, inflamación de la mucosa de las fosas nasales y la probabilidad de tener dos o más síntomas de resfriado común.

José Daniel Custodio
Licenciado en Biología

Referencias

  1. Perry NB, van Klink JW, Burgess EJ, Parmenter GA. Alkamide levels in Echinacea purpurea: effects of processing, drying and storage. Planta Med. 2000 Feb;66(1):54-6.
  2. Karsch-Völk M, Barrett B, Kiefer D, Bauer R, Ardjomand-Woelkart K, Linde K. Echinacea for preventing and treating the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2014 Feb 20;2:CD000530.
  3. Barak V, Birkenfeld S, Halperin T, Kalickman I. The effect of herbal remedies on the production of human inflammatory and anti-inflammatory cytokines. Isr Med Assoc J. 2002 Nov;4(11 Suppl):919-22.
  4. Zakay-Rones Z, Varsano N, Zlotnik M, Manor O, Regev L, Schlesinger M, Mumcuoglu M. Inhibition of several strains of influenza virus in vitro and reduction of symptoms by an elderberry extract (Sambucus nigra L.) during an outbreak of influenza B Panama. J Altern Complement Med. 1995 Winter;1(4):361-9.
  5. Douglas RM, Hemilä H, Chalker E, Treacy B. Vitamin C for preventing and treating the common cold. Cochrane Database Syst Rev. 2007;(3):CD000980.
  6. Kaplan J, Hess JW, Prasad AS. Impairment of immune function in the elderly: association with mild zinc deficiency. In: Essential and Toxic Elements in Human Health and Disease. New York, NY: Alan R. Liss; 1988:309-317.
  7. Wintergerst ES, Maggini S, Hornig DH. Immune-enhancing role of vitamin C and zinc and effect on clinical conditions. Ann Nutr Metab. 2006;50(2):85–94.
  8. Novick SG, Godfrey JC, Godfrey NJ, Wilder HR. How does zinc modify the common cold? Clinical observations and implications regarding mechanisms of action. Med Hypotheses. 1996;46(3):295–302.
  9. Al-Nakib W, Higgins PG, Barrow I, Batstone G, Tyrrell DA. Prophylaxis and treatment of rhinovirus colds with zinc gluconate lozenges. J Antimicrob Chemother. 1987 Dec;20(6):893-901.
  10. Rerksuppaphol S, Rerksuppaphol L. A randomized controlled trial of chelated zinc for prevention of the common cold in Thai school children. Paediatr Int Child Health. 2013 Aug;33(3):145-50.