CurcumaLa cúrcuma (Curcuma longa Vahl.) pertenece a la familia Zingiberiaceae, está distribuida por las regiones tropicales y subtropicales de prácticamente todo el mundo, siendo ampliamente cultivada en países asiáticos, principalmente en China e India.

En Medicina Ayurvédica se utiliza el polvo de su rizoma para el tratamiento de trastornos biliares, anorexia, coriza, tos, heridas diabéticas, reumatismo y sinusitis. En el rizoma escaldado y desecado se encuentran abundantes materias colorantes (3-5%) llamadas curcuminoides, de las cuales la principal es la curcumina, aislada en el siglo XIX. Contiene además monodesmetoxicurcumina y bisdesmetoxicurcumina; aceite esencial (20-70 mg/kg) rico en carburos terpénicos, y cetonas sesquiterpénicas (turmeronas); de un 40-45% de polisacáridos principalmente arabinogalactanas, minerales (3-5%), carotenos, vitamina C y péptidos solubles en agua.

El rizoma de cúrcuma debe contener no menos del 3% de derivados de dicinamoilmetano, calculado como curcumina y no menos del 3% de aceite esencial calculado sobre peso seco de la droga1.

Eficacia

En pruebas in vitro, se ha comprobado que la curcumina inhibe la cliclooxigenasa-2, la 5-lipoxigenasa y la NOS inducible;  disminuye la producción de citocinas pro-inflamatorias como TNF-a, interleucinas      IL (-1, -2, -6, -8 y -12), factores quimiotácticos y elastasa, hialuronidasa, y colagenasa2,3. La curcumina purificada fue más activa que análogos semisintéticos como dimetoxi o bisdimetoxicurcumina; determinadas fracciones, que además de la curcumina también contenían el aceite esencial, resultaron ser más efectivas que los curcuminoides aislados inhibiendo la PGE24.

La cúrcuma se ha utilizado en dosis de 5-30 g diarios para problemas agudos ó 3-10 g diarios para problemas crónicos en condiciones inflamatorias5. En el caso concreto de la artritis se sugieren de 400-600 mg de curcumina, tres veces al día, o bien de  8-60 g de raíz fresca6. Una combinación herbal de cúrcuma, ashwagandha (Withania somnifera) y boswelia (Boswellia serrata) y un complejo de zinc,  utilizada en 42 pacientes con artrosis, durante 3 meses, seguidos de un período de lavado de 15 días y tres meses más de tratamiento, originó un descenso significativo en la intensidad del dolor y una mejora en la calidad de vida7. La cantidad diaria de cúrcuma utilizada fue de 3 x 2 cápsulas de 50 mg. La asociación tradicional ayurvédica de cúrcuma, ashwagandha, boswelia y jengibre, ha demostrado ser seguro y eficaz en el tratamiento sintomático de artritis de rodilla8.

La relevancia clínica del uso combinado de harpagofito (300 mg/cápsula) cúrcuma (200 mg -95% curcumina-/cápsula) y bromelina (150 mg/cápsula), fue evaluada en el tratamiento del dolor articular asociado a la artrosis. Para ello, se realizó un estudio multicéntrico, observacional, prospectivo, en 42 pacientes (36 mujeres; edad media = 67 años), con dolor agudo o crónico asociado a la artrosis. Dos cápsulas de 650 mg de se administraron 3 veces al día para los pacientes con dolor agudo durante 2 semanas, y 2 veces al día para los pacientes con dolor crónico, durante 2 meses. La mejoría del dolor articular fue clínicamente relevante en ambos grupos de pacientes. Los autores concluyen que esta asociación puede ser una alternativa valiosa y segura a los AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) en pacientes que sufren de enfermedades degenerativas en las articulaciones9.

Pacientes con artrosis de rodilla fueron divididos aleatoriamente en dos grupos, el primer grupo recibió 30 mg 3 veces al día de curcuminoides y el segundo grupo recibió 25 mg 3 veces al día de diclofenaco sódico. La capacidad de los curcuminoide de C. longa no fue significativamente diferente en comparación con diclofenaco sódico en la supresión de la secreción de la enzima ciclooxigenasa-2 por los monocitos del líquido sinovial10.

Para determinar la eficacia y la seguridad de la cúrcuma en la reducción del dolor y la mejoría funcional en pacientes con artrosis de rodilla, se realizó un estudio multicéntrico en el que 367 pacientes recibieron ibuprofeno 1.200 mg/día ó 1500mg/día de un extracto seco de cúrcuma (250 mg de curcuminoides) durante 4 semanas. Los resultados principales se evaluaron con el índice  WOMAC (Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index). El número de eventos de dolor / malestar abdominal fue significativamente mayor en el grupo de ibuprofeno que en el grupo de la cúrcuma y la media de todas las puntuaciones WOMAC en las semanas 0, 2 y 4 mostraron una mejoría significativa en comparación con la línea de base en ambos grupos, por lo que se concluyó que el extracto de cúrcuma es tan eficaz como el ibuprofeno para el tratamiento de la artrosis de rodilla11.

Parece ser que determinados extractos de cúrcuma son igualmente seguros y eficaces que el ibuprofeno en el tratamiento de la artrosis de rodilla, tanto en la reducción del dolor, como la mejora funcional de dichos pacientes,  según el estudio de 6 semanas de duración,  que comparó  el uso diario de 800 mg de ibuprofeno, con 2 g de un  extracto de cúrcuma12,13.

El color amarillo-anaranjado de la cúrcuma es debido al compuesto curcumina:(4-hidroxi-3-metoxifenil), prácticamente insoluble en agua. Bajo condiciones ácidas y neutras, la forma bis-ceto del compuesto predomina y a un pH superior a 8, la forma enolato se encuentra mayoritariamente14. Entre valores de pH 3-7 actúa como un donador de protones extraordinariamente potente y por encima de pH 8, actúa principalmente como un donador de electrones, un mecanismo más adecuado para sus propiedades antioxidantes15. La curcumina es bastante inestable a pH básico y se degrada dentro de los 30 minutos posteriores a su presencia en este medio. Antioxidantes como ácido el ascórbico impiden esta degradación16.

El 60% de la curcumina administrada por vía oral se absorbe, pero la mayor parte se metaboliza a glucurónidos y compuestos de sulfato que se excretan en la orina17. La coadministración de  curcumina con piperina, un compuesto encontrado entre otros vegetales en la pimienta (Piper nigrum L.), aumenta la biodisponibilidad de la curcumina después de la dosificación oral, presumiblemente debido a la inhibición de la glucuronidación18. La coadministración de curcuminoides con piperina se ha realizado en proporción 100:1, como terapia coadyuvante en el Síndrome Metabólico (SM)19. Las posibilidades terapéuticas de la cúrcuma pueden reducirse por su deficiente biodisponibilidad,  debido a su rápido metabolismo en el hígado y la pared intestinal. La piperina, un conocido inhibidor de la glucuronidación hepática e intestinal, se evaluó sobre la biodisponibilidad de la curcumina en voluntarios humanos sanos.

Después de una dosis de 2 g de curcumina sola, los niveles séricos eran o bien indetectable o muy bajos. La administración concomitante de piperina 20 mg produjo concentraciones mucho más altas de 0,25 a 1 h; después de ingerir la droga (P <0,01 a 0,25 y 0,5 h; P <0.001 a 1 h), el aumento de la biodisponibilidad era del 2000%. El estudio muestra que en las dosis utilizadas, la piperina aumenta la concentración en suero, el grado de absorción y la biodisponibilidad de la curcumina en seres humanos sin efectos adversos20.

Seguridad

El uso de la cúrcuma estaría contraindicado en caso de obstrucción de los conductos biliares. No se recomienda su uso durante el embarazo. Como efectos secundarios, en individuos susceptibles, puede originar sequedad en la boca, e irritación gástrica.

En modelos animales se ha demostrado que la administración de curcumina afectó a la farmacocinética de warfarina y clopidogrel, pero no tuvo efecto en parámetros farmacodinámicos como la tasa de anticoagulación y la agregación antiplaquetaria21.

José Daniel Custodio
Licenciado en Biología

 

Referencias

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