Rooibos¿Qué es el Té Rooibos?

En pocas palabras, una bebida exquisita cuya apariencia, en cierta manera, recuerda vagamente al té rojo chino pero que no tiene cafeína, ni teína. Una bebida que, además tiene grandes virtudes curativas; es adecuada para desayunos y postres; resulta ideal para deportistas gracias a su elevado contenido en minerales y por si fuera poco, encanta a los niños.

Cuales son las propiedades curativas del Rooibos

La lista es numerosa. De entrada, su efecto antialérgico le coloca en un lugar privilegiado. Y es que, a pesar de que desde hace tiempo se conoce la existencia de algunas plantas –como el saúco negro, la eufrasia, la cúrcuma, etc.- que ayudan a paliar algunos síntomas alérgicos (ojos llorosos, tos, etc.) hasta ahora no se había comprobado un resultado tan claro sobre el mecanismo de la alergia como con el té rooibos. Es capaz de frenar la producción de histamina, una sustancia que las personas con alergias fabrican en exceso.

El rooibos también posee grandes cantidades de flúor, un elemento necesario para el endurecimiento de nuestro esmalte dental. Los taninos de la bebida tienen un efecto astringente para las encías y las mucosas bucales, lo que resulta fácil de apreciar si mantenemos el rooibos en la boca o si hacemos gárgaras con él. Más elevadas son aun sus características inhibidoras de enfermedades cancerosas.

Al igual que el té verde, el rooibos es capaz de reducir las fuerzas a los radicales libres, considerados unos de los principales desencadenantes del cáncer, debido a su capacidad para atravesar las membranas celulares y modificar la información genética de las personas. Para prevenir del cáncer los flavonoides del rooibos se colocan en los huecos de la infracción que, de lo contrario, serían ocupados por sustancias cancerígenas. La bebida sudafricana también inhibe la formación de arteriosclerosis, ya que, como antioxidante y captador de radicales libres, impide que algunas sustancias agresivas ocasionen modificaciones negativas en las paredes de los vasos sanguíneos. Además esta infusión reduce el nivel de azúcar en sangre.

Los que se preocupan por la salud de su piel también valorarán al rooibos en su justa medida. Su mencionada combinación de captadores de radicales libres (vitaminas C, E, carotenoides, flavonoides, taninos) es ideal para evitar los factores de riesgo que afectan a la piel. Este hecho motivó, a principios de los años 70, la creación de las primeras cremas a partir de rooibos. Los efectos rejuvenecedores de estas lociones evitan que la piel se seque, favorecen su elasticidad, y constituyen una protección natural frente a las radiaciones solares.

De la inagotable chistera del rooibos, se pueden extraer otras aplicaciones terapéuticas. Por ejemplo, en Sudáfrica esta bebida se utiliza desde hace mucho tiempo para combatir la intranquilidad, el nerviosismo y los estados de ánimo depresivos. Hay que tener en cuenta que algunos de sus flavonoides también se encuentran en grandes cantidades en la Hierba de San Juan, una planta medicinal que en los últimos tiempos está viviendo un auge extraordinario gracias a sus efectos antidepresivos.

Por último, el rooibos también se emplea para combatir las enfermedades intestinales, principalmente la diarrea y los cólicos. Sus taninos se encargan de endurecer las mucosas de los intestinos y los hacen resistentes a las infecciones. Además tanto sus flavonoides como la quercitina relajan la musculatura intestinal lo que, en consecuencia, tiene efectos antiespasmódicos. Por si fuera poco al carecer de cafeína, el rooibos estimula la secreción de los jugos gástricos.
¿De donde procede al sabor tan agradable del rooibos? De dos flavonas que, hasta ahora no se han encontrado en ningún otro lugar de la Naturaleza. Ambas sustancias junto al amplio abanico de aceites esenciales que conforman la bebida, crean un cóktail natural de edulcorantes: los responsables de su sabor dulce y afrutado.

También tiene un alto contenido en vitamina C, aunque lo perderíamos si lo mantenemos caliente en una tetera de vidrio al contacto con la luz durante un tiempo.

Para concretar podemos decir que el té rooibos lo hacen ideal sus propiedades como antiespasmódico, antiinflamatorio y antialérgico.

Adelgazar con el rooibos:
El rooibos es un buen aliado para acompañarnos en cualquier dieta que sigamos. ¿Una bebida dulce para adelgazar?, te preguntarás. Pues sí. A pesar de su sabor dulzón y afrutado, el rooibos no contiene ni una pizca de azúcar. Eso significa que es capaz de saciar nuestro apetito natural de comer dulces sin que, por ello, tengamos que pasar por el “purgatorio” di ingerir sustancias que engorden.

Además, gracias a esta bebida, los efectos secundarios que suelen padecer las personas que ayunan –cansancio, acidez de estómago- pueden mitigarse considerablemente. Y por si fuera poco, aporta una buena cantidad diaria de vitamina C, y minerales. No es extraño pues, que los deportistas busquen en el rooibos los efectos de las bebidas isotónicas.

Principales componentes del rooibos: Hierro, Flúor, Vitamina C, Sodio, Potasio, Ácidos fenólicos, Quercetina, Quercitina y Rutina.