¿Qué es la luteína?

luteinaLa Luteína es un compuesto químico de pigmentación amarilla del grupo de las xantofilas y que pertenece a la familia de los carotenoides de altas propiedades antioxidantes y que por tanto, nos ayuda a proteger nuestro organismo de los efectos nocivos de los radicales libres. Sus posibles usos terapéuticos, gracias a ello,  son muy diversos. Sin embargo, al no transformarse en vitamina A no es aplicable como complemento ante la falta de esa vitamina. Ningún animal produce luteína, por lo que debe ser aportado mediante la alimentación o mediante suplementación dietética.

Se utiliza en el campo de la alimentación como aditivo siendo su código alimentario asignado por la Unión Europea el E-161b y en nuestra dieta nos la aportan el consumo de algas, caléndula, guisantes, puerros, arándanos, espinacas, acelga, repollo, col, plátano, perejil, apio, flor de calabaza, pimientos rojos y verdes, lechuga, mostaza, naranjas, etc. No obstante, la mayor concentración de luteína la encontramos en la yema de huevo que posee un 85%, el maíz un 60 % y el brócoli un 20 %.

Estructura química

La luteína es un derivado dihidroxilado del α-caroteno, en el que cada uno de los grupos hidroxilo-sustituyentes crean un nuevo carbono quiral, por lo que pueden existir 8 estereoisómeros diferentes de la luteína, siendo el (3R,3’R,6’R) el que ocurre con mayor frecuencia.

Propiedades de la luteína

El campo de acción principal de la luteína es la visión y lo hace protegiendo la vista de dos formas.

Gracias a su efecto antioxidante. En la parte externa de la retina encontramos muchos ácidos poliinsaturados que son objetivo de los radicales libres (sustancias de deshecho que atacan nuestro cuerpo y que oxidan esas zonas, creando distintas patologías degenerativas).La luteína protege esa parte, especialmente a la zona denominada Mácula, punto de mayor agudeza visual del ojo,  evitando su degeneración y posterior pérdida de visión.

La luteína, en la mácula, ocupa las partes laterales aportando su pigmentación amarillenta, mientras que la parte central la ocupa la zeaxantina. De esta forma, la luteína nos protege de la degeneración macular y, por tanto, es el nutriente más relevante a la hora de proteger y mejorar la visión y evitar la progresión de las cataratas y otras patologías oculares.

Viendo los aportes beneficiosos de la luteína para la salud y considerando que la pérdida de visión cada vez afecta a más niños y adultos, a tal punto que los países subdesarrollados se considera un grave problema de salud pública, es conveniente prevenir patologías mediante su incorporación en la dieta. Pensemos que con sólo una porción de hortalizas fuente de luteína, estamos previniendo una enfermedad invalidante como es la ceguera

Gracias a su acción como filtro de luz.  Protege la vista de algunos de los efectos dañinos del sol así como también protege nuestra piel de la radiación solar gracias a su efecto antioxidante.
En las plantas, su función es precisamente la de protegerla de los rayos ultravioleta del Sol y es esa función la que aprovechamos para la protección de la retina, donde ya existe de forma natural junto a la zeaxantina.

A nivel de la piel, también ejerce esa acción antioxidante en forma de preventivo del envejecimiento prematuro y la convierte en uno más en la acción anticancerígena.

Otras acciones y usos de la luteína

El hecho de ser uno de los carotenoides de mayor eficacia, la convierte en una importante herramienta a la hora de prevenir procesos tumorales y cancerígenos, siempre con la reserva de los otros factores de diversa índole de los que dependen estos procesos,  actuando sobre el sistema inmunológico y sobre el comportamiento y respuesta de las células al proceso degenerativo, existiendo diversos estudios en los que se relaciona su influencia sobre el cáncer prostático y de colon en grupos de población donde su alimentación se basa en una dieta rica en alimentos que presentan altas concentraciones de luteína.

Como decíamos al principio, la luteína también es usada como aditivo alimenticio por su cualidad de pigmentación. Cultivada sobre la micro alga Muriellopsis es uno de los métodos actuales con los que se obtiene en grandes cantidades destinadas a colorante biológico, no sólo en productos para la alimentación humana, sino también para usarla como aditivo en piensos animales de granja con lo que se obtiene, por ejemplo, mejor color en las yemas de huevo, en la cría de especies acuáticas como mariscos, peces como el salmón, etc. También, por idénticos motivos, se usa en medicamentos y productos cosméticos.

Dosis recomendadas y contraindicaciones

Podemos incorporarla como parte de nuestra alimentación o aportarla en forma de complementos dietéticos, es decir, de forma suplementaria.

Como alimento, con tomar un mínimo de un plato de verduras al día (zanahoria, brócoli, acelgas, etc.) ya nos estamos garantizando la ingesta mínima diaria necesaria (unos 5 mg.) de este antioxidante tan interesante. La luteína es liposoluble y por lo tanto, su absorción disminuye cuando se ingieren vegetales sin agregado de grasa. Igualmente la absorción de los carotenos oscila en un 40- 50%.

Algunos individuos no absorben bien la luteína. Las personas con ojos azules, las mujeres post-menopáusicas y los fumadores son algunos ejemplos. En estos casos será necesario acudir a la suplementación, siendo conveniente consultar al profesional de la salud la dosis adecuada en cada caso en particular. La luteína en suplementos debe tomarse junto con las comidas para mejorar la absorción.

Hay que tener precauciones en el uso de suplementos de luteína, ya que las cantidades necesarias, alrededor de 6mg/día, pueden ser satisfechas con la alimentación si no hay dificultades de absorción, por ejemplo con una ración de brócoli. Un consumo descontrolado puede producir concentraciones excesivas generando lo que se denomina hipercarotenosis que se caracteriza por una pigmentación amarilla en la piel debido a que el exceso no es absorbido, aunque este efecto carezca de toxicidad.

Tomada como un complemento aislado para el tratamiento de problemas oculares, su dosis se establece entre los 6 y 11 mg diarios. No deberían tomarla en forma suplementaria, pero sí incluida en la alimentación, las mujeres embarazadas o que estén amamantando a sus bebés.

Jaume Queral Marco
Naturópata
Director de la Escuela Int. de Flores de Bach
Formador – Coaching Emocional