CELULITIS       

Según se va acercando el verano, muchos problemas que habitualmente no tomamos en consideración más que como un “incordio”, se tornan más importantes debido a que con las ropas estivales se notan más. Uno de ellos es la celulitis, que afecta en su mayor parte a mujeres después de la pubertad y que en algunas ocasiones llega a ser una verdadera obsesión veraniega.

¿QUÉ ES?

Se trata de una acumulación de tejido adiposo en el que se mezclan agua, grasa y toxinas. Si bien no se considera una enfermedad como tal, sino un problema estético, nos está llamando la atención sobre una facilidad orgánica para la deposición, y eso sí puede ser necesario evaluar, ya que es una tendencia de todo el organismo que muestra una de sus caras más “amables” pero que puede acompañarse de otros problemas con menos carga estética y más carga interna.

En medicina, se distinguen varios síntomas que revierten en unos tipos u otros de celulitis. Así, una pesadez en las piernas o una sensación de hormigueo pueden ser motivo de una Celulitis Edematosa. Una Fibrosa puede presentarse si las huellas de presión de medias, calcetines, calzado o de los propios dedos ejerciendo presión quedan en el lugar afectado en lugar de desaparecer casi de inmediato. Y si nos encontramos ante una piel con abultamientos que al ser pellizcada con suavidad nos presenta un aspecto de “piel de naranja” podemos estar hablando de una Celulitis Esclerótica.

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

En realidad, todas ellas son una muestra de una degeneración del tejido conjuntivo que proviene de una precipitación de mucopolisacáricos debido a un problema histoquímico.

Aunque como causas de ella se manejan factores como el hereditario, el estrés, la falta de ejercicio, la alimentación, etc., lo primero que debemos tener en cuenta es el sistema hormonal y obviamente una particularidad de género.

En la mujer, la capa de grasa está organizada de manera diferente a la del hombre. Por ello, la acumulación de líquidos y grasa es distinta. En los hombres, dicha conformación, si bien no evita totalmente las acumulaciones, sí las presenta de forma distinta.

Hormonalmente, es importante la aldosterona, una hormona responsable de la regulación de los líquidos que tiene una estrecha relación con la progestgerona.

Además de la regulación hormonal (se cree que la principal causa de la celulitis es un exceso de estrógenos debido a que es una hormona de formación de los caracteres sexuales femeninos), debe tenerse en cuenta que es necesario estimular el drenaje linfático y circulatorio y aumentar la firmeza del tejido conjuntivo, para reestructurar las fibras de colágeno.

Otros de los órganos que se deben tener en cuenta son el intestino grueso, los riñones y el hígado ya que una congestión o una mala absorción ralentizan la circulación y ello agrava el problema.

No se debe olvidar que un problema de hipotiroidismo puede desencadenar una celulitis, pero eso debe ser evaluado por un profesional y enfocado adecuadamente.

AYUDAS

En caso de que no nos encontremos ante un hipotiroidismo, debemos tener en cuenta todo lo dicho anteriormente.

Si el problema es hormonal, debe ser enfocado desde esa perspectiva regulando los niveles hormonales desde su base. En este caso también cada caso debe ser tomado de manera personalizada.

En cuanto a los productos que favorecen el drenaje, podemos nombrar principalmente para este caso el Rusco (Ruscus Aculeatus), ya que además de favorecer el drenaje linfático, también tiene acción sobre el sistema circulatorio al ser antiinflamatorio, venotónico, diurético, antiedematoso y protector capilar Se debe tener precaución en presencia de hipertensión, cardiopatías e inufciencia renal moderada o grave así como estar prevenido ante las posibles intolerancias gástricas. La Hamamelis (Hamammelis Virginiana) es vasoconstrictora, hemostática, venotónica, vasoprotectora, aumenta la resistencia capilar y reduce la permeabilidad. Se debe tener precaución en su uso en presencial de gastritis y úlcera gastroduodenal. La Vellosilla (Hyeracium Pilosella) se presenta como diurética, colerética, hipolipemiante, antibiótica, y suavizante, careciendo de contraindicaciones y efectos secundarios conocidos.

Debemos cuidar la dieta, alimentándonos de proteínas y verduras y evitando hidratos de carbono, pero con especial precaución, ya que una dieta hiperprotéica puede derivar en una acidez orgánica que puede llevarnos a padecer otros problemas distintos. Se debe hacer con precaución y bajo control profesional. Evitaremos especialmente la carne de cerdo, azúcar, alcohol y fritos pudiendo tomar pescado, verduras de hoja verde o pescado blanco.

En este punto en concreto, se recomienda hacer una dieta relativamente estricta durante una semana relajándola la siguiente. Alternando ambas una semana cada una, evitaremos un exceso de acumulaciones pero no aumentaremos la acidez ni desequilibraremos los aportes necesarios en una dieta.

Propiedades, indicaciones y contraindicaciones de las plantas extraídas de: Fitoterapia. Vademécum de Prescripción. Ed Masson. Colaboración de Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizcaia y Asociación Española de Médicos Naturistas.

Por Rafael Sánchez
Naturópata
Madrid