La denominada “paradoja francesa” es un término generado en torno al año 1992, basado en datos epidemiológicos de la población francesa, en la que se observaba la baja incidencia de enfermedades coronarias de esta población, a pesar de que en su dieta había un alto consumo de grasas saturadas1.

En un estudio llevado a cabo por la Organización Mundial de la Salud, la proporción de mortalidad relacionada con cardiopatías coronarias, resultó ser de dos a tres veces inferior en Francia, en comparación con otros países como Estados Unidos, Reino Unido o Suecia2.

Un consumo moderado de vino podría explicar esta aparente discrepancia, ya que el consumo de esta bebida, supone aproximadamente el 57% del consumo de bebidas alcohólicas en Francia. El consumo moderado de vino podría originar una disminución de la agregación plaquetaria, asociado con una menor mortalidad por enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares. No obstante, también hay que tener presente que un consumo excesivo de alcohol también aumenta la prevalencia de infarto de miocardio, cardiomiopatías, arritmias, hipertensión o muerte súbita, habiéndose demostrado que el riesgo cardiovascular está más relacionado con el patrón de consumo de alcohol, que con el tipo de bebida3.

ResveratrolEl resveratrol  o trans-3, 4′, 5,-trihidroxiestilbeno, es una molécula que consta de dos anillos aromáticos conectados por un puente metileno. Es producida naturalmente por diferentes especies de plantas (vides, pinos, legumbres, granada, nueces…). En el caso concreto de las uvas, la infección por parte del hongo  Botrytis cinerea conduce a la síntesis de resveratrol en la epidermis de hojas y pieles de uva por la enzima sintasa de resveratrol, al igual que sucede si se exponen las uvas a una radiación ultravioleta, por lo que se piensa que el resveratrol es sintetizado como parte de un mecanismo defensivo frente a agresiones externas.

En el vino tinto, los niveles de resveratrol son mucho más elevados que en el vino blanco, ya que en este último, la piel de las uvas se quita durante su fermentación. Los niveles en el vino tinto, dependen del tipo de uva.

Este compuesto fue aislado por primera vez por M. Takaoka en 1939 a partir de la raíz de eléboro blanco (Veratrum grandiflorum), de ahí que el nombre “resveratrol” derive de esta fuente.

El resveratrol está presente en las isoformas cis/trans, siendo el isómero trans, la forma biológicamente activa. En la actualidad es producido por procesos químicos y biotecnológicos. Una fuente importante de resveratrol es la planta Polygonum cuspidatum.

El uso del resveratrol puede ser beneficioso en muchos trastornos, especialmente en aquellos en aquellos donde el estrés oxidativo juega un importante papel. Sólo en los últimos 5 años han aparecido más de 1.300 publicaciones sobre las propiedades y utilidades del resveratrol. Las principales áreas de acción sobre las que se han realizado y se están realizando más estudios son las siguientes.

  • Longevidad

Hay estudios que demuestran que el uso de resveratrol aumenta la vida útil y consigue un envejecimiento saludable. El resveratrol está implicado en muchas rutas bioquímicas relacionadas con el estrés oxidativo, envejecimiento y génesis de enfermedades. En estas encrucijadas se encuentran las sirtuínas, una familia de enzimas que entre otras acciones, catalizan la eliminación de grupos acetilo presentes en ciertas proteínas de nuestro genoma (histonas), esenciales para la arquitectura y funcionalidad del material genético. Además de regular el proceso de maduración celular, las sirtuínas modulan el proceso denominado apoptosis, o muerte celular programada. En los seres humanos se han aislado siete tipos de sirtuínas (SIRT1-7). La SIRT1 está implicada en las vías descendentes de la llamada “restricción calórica”, este es el fenómeno comprobado en experimentos animales, en los que ratas alimentadas con un déficit calórico del 40% respecto a su valor normal, vivían hasta un 50% más de tiempo. Pues bien, el resveratrol activa las SIRT1, mostrando propiedades similares a la restricción de calorías4.

  • Enfermedades neurodegenerativas.

Las enfermedades neurodegenerativas podrán ser retrasadas o mitigadas con el uso de resveratrol. Se han encontrado efectos neuroprotectores en modelos de neurodegeneración (Alzheimer, Parkinson, enfermedad de Huntington o diversas neuropatías) y de isquemia cerebral y lesiones en la médula espinal5. También se ha comprobado su capacidad de disminuir las placas de beta-amiloide, características de la enfermedad de Alzheimer6.

  • Efectos cardioprotectores.

Debido al papel del estrés oxidativo en el origen y evolución de las enfermedades cardiovasculares, se ha centrado una gran atención en el tratamiento y prevención de dichas enfermedades a partir de productos antioxidantes. El resveratrol, debido fundamentalmente a los grupos aromáticos de su estructura, es capaz de funcionar como antioxidante y prevenir reacciones de oxidación. Parece aumentar la resistencia al estrés oxidativo vascular por compactación del peróxido de hidrógeno (H2O2), previene la muerte de la célula endotelial inducida por estrés oxidativo y se ha propuesto que los efectos antioxidantes y anti-apoptosis del resveratrol son responsables, al menos en parte, de sus efectos cardioprotectores. Se ha demostrado que el resveratrol atenúa el incremento de especies reactivas del oxígeno (ROS) inducidas por lipoproteínas de baja densidad oxidadas en células de músculo liso aórtico bovino7.

Una prolongada activación de los fibroblastos cardiacos conduce a fibrosis cardiaca y disminución de la función contráctil miocárdica. Los fibroblastos cardiacos tratados con resveratrol mostraron una reducción en la proliferación basal y el bloqueo inducido por la angiotensina II8.

Los pacientes con colesterol elevado pueden presentar una mayor susceptibilidad a la enfermedad de Alzheimer además de enfermedad coronaria e hipertensión, la formación de las placas de beta-amiloide parece estar  inducida por el colesterol9. El resveratrol mejora el flujo de colesterol mediado por la apolipoproteína A1.

El resveratrol inhibió significativamente el colágeno, la trombina y la agregación plaquetaria inducida por ADP en plaquetas de sujetos sanos10.

  • Cáncer.

La dieta es un factor ambiental importante en el proceso global del cáncer y puede exacerbar o interferir con la carcinogénesis.

Como un potencial agente anticancerígeno, el resveratrol ha demostrado su utilidad al inhibir o retardar el crecimiento de determinadas líneas celulares correspondientes a varios tipos de cáncer in vivo. El resveratrol actuaría en distintas etapas de la carcinogénesis: inicio, promoción, progresión y también angiogénesis y metástasis. Se ha comprobado que  inhibe significativamente la tumorogénesis experimental en una amplia gama de modelos animales11.

La ciclooxigenasa-2 (COX-2),  es una enzima inducida localmente por sustancias proinflamatorias, citoquinas y determinados factores de crecimiento, durante la inflamación y la carcinogénesis. La COX-2 se ha asociado con la proliferación y diferenciación celular, apoptosis, angiogénesis, invasividad y metástasis12. El tratamiento con resveratrol ha demostrado disminuir la expresión de la ciclooxigenasa-2 (COX-2),  de manera dependiente de la concentración, lo que sugiere una implicación en el proceso inflamatorio y carcinogénico.

  • Diabetes – Síndrome metabólico.

Los efectos del resveratrol en ratas con diabetres tipo-1 inducida con estreptozotocina, pasaron por una mejoría de los síntomas comunes de polidipsia, polifagia y pérdida de peso. Al mismo tiempo, la captación de glucosa por los hepatocitos, adipocitos y músculo esquelético, así como la síntesis hepática de glucógeno, fueron estimulados con el tratamiento a base de resveratrol13.

En un modelo hipercolesterolémico en cerdos Yorkshire, la suplementación con resveratrol modificó positivamente los factores de riesgo cardiovascular, incluyendo el índice de masa corporal, tolerancia a la glucosa, colesterol y presión sistólica14.

  • Inflamación.

En varios estudios, el resveratrol modula la respuesta inflamatoria inducida por diversos estímulos. Ha demostrado poseer efectos antiinflamatorios ya que desempeña un papel como antagonista del receptor de hidrocarburo de arilo e inhibe la COX-2.

El resveratrol puede administrarse a través de diferentes vías, aunque su baja solubilidad limita la cantidad absorbible a través de la mucosa oral. La forma más común de administración es en forma de cápsulas o comprimidos, existiendo también preparados vía tópica.

La dosis efectiva de resveratrol debe establecerse en los seres humanos y lógicamente tendrá que tener presente el efecto para el que se estudie. Las dosis varían desde 10-973 mg/día, hasta  2.500 mg al día, pudiéndose utilizar dosis mayores, ya que en general es bien tolerado15.

Con el fin de maximizar las acciones del resveratrol se recomienda tomarlo con un desayuno estándar y no con una comida de alto contenido en grasa.

José Daniel Custodio
Licenciado en Biología

Bibliografía

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