El Eleuterococo

Quizá en una sociedad como la que nos toca vivir, con sus prisas, sus paradas, sus cambios y sus giros, en muchas ocasiones nos encontremos con que no somos capaces de llevar el ritmo que necesitamos.

Siempre es necesario saber si esa “incapacidad” viene dada por un sobreesfuerzo anterior, por lo cual nos encontraríamos ante un intento de reequilibrio de nuestro organismo y un mecanismo de autodefensa ante el agotamiento, o si bien estamos ante un problema en el que nuestro sistema nervioso no es capaz de adaptarse a la rapidez del entorno.

Eleuterococo

En este segundo caso, y siempre teniendo en cuenta que debe hacerse de manera puntual y controlada, podemos aportar algún tipo de planta de las llamadas adaptógenas, como es el Eleuterococo (Eleuterococus Senticosus).

Llamado también Ginseng Siberiano por su acción similar a dicha planta, se encuentra en el este de Rusia, China, Japón y Corea.

Es un estimulante del sistema nervioso central que aumenta el rendimiento físico e intelectual. También aumenta la resistencia inespecífica a las enfermedades y reduce la frecuencia éstas si son debidas a la fatiga. Hormonalmente, estimula las cápsulas suprarrenales y las glándulas sexuales (con especial acción sobre la próstata y las vesículas seminales), por lo que se utiliza con frecuencia como afrodisíaco.

Por otra parte, debido a su acción sobre el metabolismo de la glucosa, aumenta la tolerancia a ésta reduciendo el gasto de glucógeno, lo cual revierte en una mayor capacidad física e intelectual y colabora a disminuir los estados de fatiga.

Eleuterococo

Es también protector de los vasos sanguíneos, estimula la formación de sangre, es antiinflamatorio y disminuye la permeabilidad de los vasos capilares.

Su uso habitual es en casos de fatiga, hipotensión, anemias y depresión. En el mundo del deporte se usa para aumentar el rendimiento físico. También es muy usado por los estudiantes dada su capacidad de aumentar los niveles de concentración. Debido a su efecto estrogénico, en algunos casos se usa para combatir los síntomas de la menopausia.

Obviamente, ante una planta con una potencia como ésta, tenemos que estar atentos de los efectos secundarios y las contraindicaciones. Está contraindicada en hiperestrogenismo, hipertensión arterial, taquicardia, estados febriles, infartos de miocardio y trastornos del biorritmo. Es incompatible con tratamiento a base de alcaloides de la Rauwolfia, bloqueadores de los canales de calcio, digitálicos, y ciertos medicamentos antituberculosos, antifúngicos, antialérgicos, relajantes de las paredes de los vasos sanguíneos y diuréticos. Por ello, en caso de estar bajo tratamiento médico es necesario consultar a un profesional.

Es recomendable tomarlo en tratamientos discontínuos (3 semanas de toma con descanso de 6) y no ingerirlo en la segunda fase del ciclo menstrual si no es conveniente un efecto estrogénico.

En lo tocante a su dosificación, tomaremos: extracto seco (5:1) 2,0 a 1g al día. Extracto fluido (1:1) 30 gotas de una a tres veces al día.

No debemos olvidar que muchos casos en los que se nos presenta una astenia o un estado de cansancio, es debido a un estado anterior de estrés mantenido. Debemos observar si es así, ya que en ese caso, la administración de cualquier adaptógeno como el Eleuterococo o el Ginseng, sólo agravaría la situación, ya que continuaría sacando fuerzas de un sistema nervioso cansado.

Por Rafael Sánchez
Naturópata
Madrid