El Ácido Alpha-Lipoico
Existen varios mitos sobre los radicales libres y el daño que ocasionan al organismo. Es cierto que pueden conseguir una destrucción en cadena de grupos celulares pero también que nuestro organismo es capaz de neutralizarlos fácilmente. De hecho, su función es importante para combatir bacterias o virus, es decir, combatir agentes extraños capaces de hacernos enfermar.

¿Como es posible entonces, que una molécula tan importante se convierta en una amenaza?
Los radicales libres son una amenaza inevitable. Recorren todo nuestro organismo y son sumamente reactivos por que disponen de un electrón desapareado. Su vida biológica media es muy corta, pero logran reaccionar con todo lo que les rodea originando una destrucción en cadena de nuestras células gracias a que roban un electrón para aparear su estructura. Afortunadamente nuestro cuerpo también produce enzimas que son capaces de neutralizarlos como la catalasa o la dismutasa. Éstas tienen la propiedad de neutralizar al radical y no desestabilizar su estado.

Los radicales libres se originan de forma natural por exposición ambiental, el humo y la radiación. Aunque muchas de sus reacciones celulares son necesarias para una buena salud, todo el proceso debe ser controlado mediante la acción de los Antioxidantes.

Los Antioxidantes protegen las células de los efectos de los radicales libres neutralizándolos al inhibir las reacciones de oxidación que son las que generan la destrucción celular encadenada provocada por el secuestro del electrón que realiza el Radial Libre. Los radicales Libres son factores importantes en más de 80 enfermedades como el cáncer, diabetes, alzheimer, enfermedades cardiovasculares, autoinmunes, artritis, etc.

Es así como los Antioxidantes se convierten en un importantísimo aliado en el mantenimiento de la salud general de nuestro cuerpo.

El Ácido Alpha-Lipoíco (LA), fue descubierto por primera vez en 1951 y en un principio se consideró una vitamina. Posteriormente se descubrió que no lo era. Este antioxidante puede ser sintetizado por animales y plantas. Tiene la particularidad que contiene dos átomos de azufre, es hidrosoluble y liposoluble, es decir, que actúa en medios líquidos y grasos a diferencia de otros poderosos antioxidantes como la Vitamina E que actúa solo en grasa y la Vitamina C que lo hace en agua.

El LA es metabolizado principalmente en hígado y otros tejidos. Una vez absorbido desde la dieta o suplementación es convertido en DHLA y en este proceso se involucra una reductasa con una importante actividad en el corazón, cerebro y riñones.

Las acciones más importantes del Ácido alpha lipoico es que puede fácilmente inhibir la acción de los radicales quelando (atrapando y eliminando) metales como hierro, cobre, manganeso y zinc. Estos metales inducen un daño oxidativo, por reacciones catalizadoras, que generan excesivos radicales libres.

El LA no produce efectos secundarios graves y puede, además, interactuar con otros antioxidantes y regenerar antioxidantes como la Vitamina E y C desde otras formas oxidadas. En términos generales, contribuye directamente a reciclar y prolongar la vida metabólica de la Vitamina C, glutatión, Coenzima Q10 y la Vitamina E. Por todas estas razones y por su seguridad y eficacia en el tratamiento auxiliar de enfermedades como diabetes, Cáncer, autoinmunes, neurodegenerativas, cardiovasculares y SIDA, entre otras, se le ha denominado el antioxidante de los antioxidantes.

El Ácido Alpha Lipoico (LA) a través de la alimentación lo encontraremos principalmente en carnes rojas, hígado, corazón y riñones de animales. En plantas las que contienen más LA son las espinacas, el brócoli, tomates, brotes de Bruselas, patatas, guisantes y salvado de arroz. Sin embargo hay estudios que demuestran que a través de la alimentación su biodisponibilidad no es optima y que con el aporte de suplementos de 200 a 600 mg la biodisponibilidad y absorción es hasta 1000 veces superior a la asimilación por dieta. Se recomienda la toma de suplementación 30 minutos antes o después de las comidas.

Bibliografía
1. Goraça A; et al: Lipoic Acid – Biological Activity and Terapeuthic Potential. Pharmacological Reports 2011.
2. Al-Attar AM: Physiological and histopatological investi- gations on the effects of a-lipoic acid in rats exposed to malathion. J Biomed Biotechnol, 2010.
3. Arivazhagan P: Effect of DL-a-lipoic acid on mitochondrial enzymes in aged rats. Chem Biol Interact, 2001.
4. Arivazhagan P; et al: Effect of DL-a-lipoic acid on the status of lipid peroxi- dation and lipids in aged rats. J Gerontol A Biol Sci Med Sci, 2003.
5. Baldwin AS Jr: NF-kB and IkB proteins: new discover- ies and insights. Annu Rev Immunol, 1996.
6. Bast A; et al: Lipoic acid: a multifunctional anti- oxidant. Biofactors, 2003.
7. Beckman MA; et al: Diabetes and athero- sclerosis: epidemiology, pathophysiology, and manage- ment. J Am Med Assoc, 2002.
8. Biewenga G; et al: The pharmacology of the antioxidant lipoic acid. Gen Pharmacol, 1997.
9. Bilska A; et al: Biological action of lipoic acid associated with sulfane metabolism. Pharma- col Rep, 2007.
10. Cremer DR, Rabeler R, Roberts A, Lynch B.: Safety evaluation of alpha-lipoic acid (ALA). Regul Toxicol Pharmacol, 2006, 46, 29–41.
11. Cremer DR; et al: Long-term safety of a-lipoic acid (ALA) consumption: A 2-years study. Regul Toxicol Pharmacol, 2006.
12. De Marco VG; et al: Lipoic acid decreases exhaled nitric oxide concen- trations in anesthetized endotoxemic rats. Vasc Pharma- col, 2005.
13. Di Lisa F; et al: Mitochondria and vascular pathology. Phar- macol Rep, 2009.
14. Ghibu S; et al: Antioxidant properties of an endogenous thiol: Alpha-lipoic acid, useful in the prevention of car- diovascular diseases. J Cardiovasc Pharmacol, 2009.

Roberto Vimbert
Licenciado en Medicina
Postgraduado Salud Pública y métodos de investigación biomédica