CandidaDieta antifúngica

Candida Albicans

CONSEJOS GENERALES:

Ante una infección de Candida, ya sea de tipo intestinal, como vaginal o bucal, la norma número uno es evitar todo tipo de azúcares o alimentos que los contengan, puesto que la levadura se alimenta a base de hidratos de carbono.

Un 75% de la dieta han de ser verduras de temporada, por lo tanto deberán estar presentes en todos nuestros platos ya sea en forma de cremas, al vapor, asadas, salteadas con la mínima cantidad de aceite posible tipo plancha o wok, así como en ensaladas frescas acompañadas de semillas, aliños de ajo, especias y hierbas aromáticas o bien junto a unos brotes de legumbres germinadas.

El otro 25% será a base de proteínas de buena calidad, sin toxinas ni hormonas, estos es pescados salvajes al vapor, carnes de pollo, pavo o conejo sin piel ni grasa, huevos de corral ecológicos, jamón serrano ibérico o bien tofu o hamburguesas vegetales sin trigo ni setas. Ha de priorizarse la proteína por encima de los hidratos de carbono en una primera fase, dejando de lado las féculas (legumbre, cereal, patata, guisante y pasta), las cuales se introducirán progresivamente a lo largo de la segunda fase. Si algún día esporádico comemos legumbre o arroz integral, acompañarlo solamente de verduras en forma de estofado vegetariano.

No deben usarse fritos ni rebozados, sino opciones como el vapor, la plancha, las cremas, el horno… Además no deben aprovecharse los restos de alimentos cocinados puesto que su proceso de putrefacción y proliferación bacteriana ya se ha iniciado desde el primer momento.
En las comidas principales evitaremos comer postre.
Hemos de mantener una buena higiene diaria, tanto en la cocina como en nuestro día a día.

Es aconsejable desinfectar las verduras y las frutas con unas gotas de lejía de uso alimentario rebajada con agua mineral.

Una vez controlado el primer brote, debemos incorporar los probióticos para repoblar la flora que ha sido alterada. El kéfir de leche de cabra cruda o los yogures vegetales de soja naturales sin azúcar ni frutas añadidas son las mejores opciones, y sino algún probiótico específico para hongos y levaduras en forma de cápsulas o sobres durante 2 o 3 meses, según el número de recidivas.

A largo plazo hemos de controlar los hábitos de alimentación vigilando que nuestros alimentos sean frescos, como un seguro extra frente a nuevos brotes, actuando de forma más estricta cuando sospechemos una bajada de las defensas en nuestro sistema inmune, ya que la cándida es un levadura muy oportunista que aprovecha la mínima depresión de nuestra barrera defensiva para instaurarse de nuevo y cronificarse.

Ahora veremos de forma más detallada cuales son los alimentos más indicados en caso de tener candidiasis, y cuales por el contrario debemos evitar. Finalmente os comentaremos algunas sencillas ideas de menús adecuados para la erradicación de la misma.

LISTADO DE ALIMENTOS DE UNA DIETA ANTI-CANDIDA

 

PERMITIDOS:

Carnes
Pollo ecológico de corral.
Pechuga de pavo de buena calidad.
Conejo

Huevos
Siempre que sean ecológicos y no más de 4 a la semana.

Pescados
Variedades de pequeño tamaño como: las sardinas, el lenguado o la caballa.

Endulzantes
Estevia en primer lugar y sino xylitol.

Frutas
En fases más avanzadas, pasados 2 o 3 meses dependiendo de cada caso.
Iremos incorporando aisladamente cada una de las frutas comenzando por la manzana (bien lavada con un poco de lejía de uso alimentario o sino pelada o en forma de zumo natural o de compota casera sin azúcar) y en segundo lugar la pera y los cítricos o aguacate.

Bebidas
Abundantes infusiones endulzadas con unas hojas de estevia, así por ejemplo orégano, menta, tomillo, canela o regaliz.
En ayunas un zumo de pomelo con extracto puro de própolis.
Beber mucha agua mineral entre horas. No del grifo por su alto contenido en cloro.
Limonadas o licuados de pomelo para alcalinizar el organismo.
Zumos concentrados de arándano rojo americano.
Bebidas vegetales sin edulcorantes: de almendras, quinoa, mijo, avellanas, avena, kamut, teff, sésamo, espelta…

Harinas
En las primeras fases se recomiendan los panes sin gluten, por ejemplo de arroz, así como los panes germinados de espelta o de centeno que no llevan levadura o bien el pan ácimo tostado.
A partir de la segunda fase introducir progresivamente los panes integrales, que no sean de trigo común, como el de kamut.

Frutos secos
Almendras sin piel, nueces, nueces de macadamia, nueces pecanas, nueces de Brasil.
En todo caso sin sal y crudos sin tostar.

Semillas
Lino, sésamo, amapola, pipas de calabaza, pipas de girasol o semillas de cáñamo.
Las podemos hidratar o bien tostar ligeramente en una sartén sin aceite para mejorar su absorción.

Algas
Las algas verde-azuladas como la espirulina o la chlorella, son de gran importancia por su alto contenido en clorofila, encargada de detoxicar el organismo y con un gran poder antioxidante general.

Cereales
El gluten agrede las paredes intestinales favoreciendo la instauración de la Candida, por tanto, escoger los cereales libres de gluten como la quinoa, el amaranto, el trigo sarraceno, el arroz integral, el maíz sólo si es ecológico, el teff o el mijo.
La pasta integral preferiblemente no hasta la segunda fase.

Vegetales
Todos excepto los prohibidos de la lista siguiente y en cantidad abundante.
Dar preferencia al ajo. El ajo fresco crudo y triturado contiene azufres como la alicina, aliina, alliinasa y la S-alliicisteína que eliminan los parásitos intestinales debido a su efecto antibiótico. Al triturarlo rompemos sus paredes celulares y es más fácil extraer las sustancias beneficiosas que contiene. Otra gran opción es tomar 2 o 3 dientes de ajo negro en ayunas, ya que el proceso de envejecimiento del ajo multiplica sus propiedades antisépticas y depurativas, además de proporcionar una buena dosis de energía.

Zumos
A base de vegetales no licuados sino triturados.

Germinados
De soja, alfalfa, brócoli, lentejas, cebolla, puerro, alfalfa, garbanzo o judía mungo.

Aceites y grasas
Aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío
Aceite de sésamo
Aceite de lino
Aceite de coco: el ácido caprílico presente en el aceite de coco es un potente antibactericida, por ello se aconseja tomar una cucharada antes de cada comida o bien usarlo para aderezar el plato, incluso sirve para cocinar porque aguanta las altas temperaturas.

Cacao
Puro ecológico al 90-99% y no en las primeras fases de tratamiento, se puede substituir por la harina de algarroba.

Componente emocional
Buenos hábitos dietéticos de forma regular en el día a día.
Amor de los que te rodean así como de uno mismo, es decir, cuidarse para poder cuidar a los demás.
Sentimientos de satisfacción.
Estar en paz y armonía en nuestro interior.
Practicar alguna actividad física que nos guste y nos motive.
Hacer ejercicios de respiración una vez al día o bien meditar.

 

A EVITAR:

Carnes
Carnes muy grasas como la de cordero, las rojas y las de caza.
Las carnes ahumadas como las salchichas o perritos calientes y la carne cruda.

Pescados
Atún, salmón y otros pescados de piscifactoría.
Tampoco aquellos con exceso de plomo o mercurio.

Azúcares
Edulcorantes que procedan de la sacarosa.
También los productos que la contengan como: sacarina, maltosa, dextrosa, fructosa, maltodextrina o siropes.
Productos que lleven malta como los cereales para el desayuno o los cereales tostados solubles substitutos del café.

Colorantes y conservantes
Casi todas las conservas y alimentos precocinados.

Frutas
Todas en una primera fase excepto el limón.
Evitar especialmente las uvas, el melón, el caqui, el plátano y la chirimoya por su alto contenido en hidratos de carbono simples.
Zumos de frutas, licuados sin pulpa o frutas confitadas.

Fermentos
Vinagre, substituir por un chorro de limón.
Tempeh (habas de soja fermentadas).
Shoyu o tamari (salsa de soja).
Miso (pasta de soja fermentada con otros cereales).

Estimulantes
Té, excepto el té verde o té moruno (con menta).
Café, se puede sustituir por achicoria.

Lácteos
Leche de vaca, cabra o de otros animales.
Yogures, quesos y otros derivados lácticos.

Levaduras
Pan
Pizza
Levadura de cerveza
Concentrados de caldo o caldos envasados en brick.

Alcohol
Todos, incluyendo las bebidas fermentadas como la sidra o la cerveza.

Refinados
Harina blanca o de trigo
Pan blanco
Pasta blanca
Arroz blanco, excepto el basmatti.

Vegetales
Sólo los que poseen alto contenido en hidratos de carbono como por ejemplo: patatas, zanahorias, remolacha, boniatos, yuca, calabaza, setas, champiñones, habas tiernas, guisantes y maíz dulce.
Tampoco las olivas verdes y el resto de encurtidos en vinagre.

Frutos secos
Cacahuetes
Pistachos

Frutas desecadas
Todas, especialmente: dátiles, pasas e higos.

Aceites y grasas
Margarinas vegetales y mantequilla.
Aceites refinados o de mala calidad.
Aceites de semillas como girasol o maíz.
Chocolate con leche o crema de cacao o polvo de cacao soluble.

Condimentos
Crema agria.
Nata líquida para cocinar o montar.
Salsa de tomate envasada.
Mostaza.

Dulces
Alimentos horneados.
Galletas, pastas, bollería y otros productos de pastelería.
Caramelos y golosinas.

Tóxicos
Tabaco y drogas.
Contaminación ambiental en exceso.

Componente emocional
No descansar o modificar constantemente las horas de vigilia y sueño.
Una vida sedentaria en ausencia de ejercicio físico.
Estrés mantenido o exceso de preocupaciones.
Carga mental con sentimientos de soledad o de frustración.
Pesimismo o miedos.

 

OPCIONES DE MENÚS:

 

Desayuno

  • Un par de tostadas de pan ácimo con espinacas y huevos de codorniz.
  • Un batido de leche de almendras con estevia, canela y limón.
  • Un vaso de leche de kamut con crema de avellanas y cereales.
  • Crackers de centeno con tahín, tomate, aguacate y jamón ibérico.
  • Pan germinado de espelta con anchoas y pasta tahín.
  • Leche de almendras con quinoa inflada.
  • Bebida de teff con vainilla y copos de trigo sarraceno.

Almuerzo a media mañana o merienda a media tarde

  • Un yogur vegetal de soja o un kéfir.
  • Zumo de pomelo.
  • Limonada con menta y una vaina de vainilla.
  • Zumo de tomate natural.
  • Pan germinado con tofu sedoso para untar.
  • Tres nueces recién peladas.

Sólo en la segunda fase:

  • Batido de kiwi sin azúcar con leche de soja natural.
  • Compota de manzana casera con canela y sésamo.
  • Una pera, una naranja o dos mandarinas.
  • Tortitas de arroz integral inflado sin sal con un poco de hummus.

 

Comida

Primeros platos

  • Escalibada.
  • Wok de verduras salteadas con semillas de chía y germinados variados.
  • Aguacates rellenos con tomate picado, cilantro, albahaca y cebolla tierna.
  • Ensalada de rúcula con brócoli laminado, semillas de amapola, cúrcuma, aceite y rábanos.
  • Paté de aceitunas negras con orégano y cebollino picado.
  • Berenjenas rellenas con cebolla, tomate y nata de avena sin azúcar añadido.

Segundos platos

  • Revuelto de huevos con espárragos trigueros y ajo.
  • Sardinas al vapor con eneldo, tomillo y orégano.
  • Pimientos rellenos de tofu japonés.
  • Vichyssoise con leche de avellana y caballa al horno.

Sólo en la segunda fase:

  • Lentejas estofadas con puerro, comino, alcachofa, apio, pimiento rojo y pimiento verde.
  • Garbanzos en ensalada acompañados de lombarda.
  • Caldo de guisantes.
  • Arroz integral o rojo hervido con verduras en juliana.

 

Cena

Primeros platos

  • Crema de calabacín sin patata.
  • Verduras a la parrilla.
  • Gazpacho con limón en vez de vinagre y sin pan.
  • Ensalada de rábanos y pepinos con menta y limón.
  • Sopa de apio y nabo sin fideos.
  • Ensalada tibia de canónigos y judías verdes salteadas con ajetes.
  • Alcachofas estofadas con puerro y coles de Bruselas.

Segundos platos

  • Tortilla de berenjenas y cebolla.
  • Pollo asado con verduras.
  • Tomates rellenos de huevo duro a las finas hierbas.
  • Hamburguesa vegetal de quinoa o de mijo.
  • Filetes de pavo con endivias al horno.
  • Pisto de verduras y dados de tofu a las finas hierbas.
  • Conejo en su jugo con brotes tiernos.

 

 

 

Belén GARCÍA LÓPEZ
Diplomada en Fisioterapia
Postgrado en Neurología
Graduada en Naturopatía
Homeópata
Nutricionista Experta en Macrobiótica