Desarreglos Menstruales. Es habitual encontrarse con mujeres que sufren o hayan sufrido problemas durante la menstruación. En el mejor de los casos se traducen en ligeras molestias que remiten en poco tiempo, pero existen casos en los que desde varios días antes de la aparición de la regla hasta alguno después, se manifiestan molestias, dolores, alteraciones de carácter, tristeza, nerviosismo, etc.

EL APARATO GINECOLÓGICO

Podríamos decir que el cuerpo femenino está condicionado para la maternidad. Las caderas son más anchas que las del hombre, los pechos están preparados para el amamantamiento, las secreciones hormonales e incluso la especial sensibilidad femenina. El cuerpo de la mujer está listo desde la pubertad para la producción de óvulos que podrán ser fecundados cuando maduren y también está preparado para nutrir al nuevo ser a través de la lactancia. Por diversas circunstancias, tanto voluntarias como involuntarias, una mujer puede llegar a no tener hijos, pero aún así nace con un organismo preparado para ello.

El aparato ginecológico tiene su centro de control en el hipotálamo, el lugar desde el que se controlan las secreciones hormonales. Éste libera hormonas como la Hormona Liberadora de FSH y la Hormona Liberadora de LH , las cuales estimulan a la hipófisis para que segregue la FSH (estimulante del folículo) y LH (hipofisiaria Luteinizante) que estimularán a los ovarios y al útero para que comiencen el proceso del ciclo menstrual.

Los órganos más conocidos son los ovarios y el útero, éste último receptáculo de la nueva vida. Toda la serie de hormonas va a parar a él.

Los ovarios, de una manera regular y alternada, cada veintiocho días liberan un folículo que se convertirá en un óvulo. Éste, tras recorrer la trompa de Falopio llega al útero. En él, ya se habrá creado una mucosa que tiene como misión albergar al embrión en caso de ser fecundado el óvulo. En caso contrario, toda la mucosa junto con una intrincada red de capilares sanguíneos cuya misión es la conducción de nutrientes, se necrosará y será expulsada. El ciclo se reanudará creando una nueva mucosa en la primera parte del ciclo para albergar un nuevo óvulo y será expulsada de nuevo en caso de que no sea fecundado en la segunda fase.

Las hormonas principales en el proceso son los estrógenos, producidos por los folículos de los ovarios y encargados de crear el óvulo además de ser los responsables de caracteres sexuales como desarrollo de pechos y caderas con formas redondeadas. Es una hormona de proliferación y construcción, por lo que está relacionada con el aumento de la líbido y de la secreción vaginal, pudiendo una irregularidad por exceso ser la responsable de quistes, miomas, mastitis y mastopatías, y por defecto a falta de regla, sequedad vaginal y disminución de atributos femeninos.

La progesterona tiene como misión la creación del hábitat para el embrión y es producida por el cuerpo lúteo de los ovarios y regula el ciclo menstrual teniendo también función como responsable de las características femeninas. Por su parte, la hipófisis secreta dos hormonas indispensables para el proceso: la FSH (hormona estimulante del folículo) y LH (hipofisiaria luteinizante) siendo, como he dicho anteriormente, el hipotálamo el que estimula a la hipófisis con las correspondientes hormonas estimulantes de la FSH y LH.

MENSTRUACIÓN

Se denomina así a los cinco primeros días del ciclo en el cual ya no se secretan estrógenos ni progesterona, el útero ya no alberga en su interior vasos sanguíneos que nutran la mucosa y ésta muere y es expulsada en forma de sangrado.

Cuando los folículos primarios que al madurar dan lugar a los óvulos se agotan, los ovarios cesan la secreción de estrógenos y progesterona y la mujer entra en el período de la menopausia.

Las cápsulas suprarrenales tienen la capacidad de producir cierta cantidad de estrógenos, pero en casos de menopausia en que la mujer es tratada con hormonas artificiales, las suprarrenales no son capaces de producirlos debido a que el tratamiento hormonal crea, como efecto secundario, una mala función de dichas glándulas.

IRREGULARIDADES

Cuando una mujer manifiesta síntomas como los anteriormente descritos antes de la aparición de la menstruación, nos encontramos con lo que la medicina llama síndrome premenstrual.

Suele sentirse desde la ovulación a la menstruación e indica un desequilibrio hormonal pero no una falta de hormonas. En la mayor parte de las ocasiones se produce porque los estrógenos están elevados y la progesterona disminuida cuando en esa parte del ciclo debería ser a la inversa. También es posible una irregularidad en las cantidades de estas hormonas.

En este caso, la corrección partiría de regular las hormonas. Para ello contamos en fitoterapia con plantas como el Sauzgatillo y la Salvia (antiestrogénicos), el Ñame (estimulante de la progesterona) y fitoestrógenos (estrógenos vegetales) para situaciones de irregularidad con déficit de éstos como la Cimífuga y el Dong Quai.

La técnica ortomolecular nos aporta vitamina B6 (especialmente en casos de retención de líquidos), factores lipotrópicos omo Colina o Inositol para que el hígado desactive estrógenos y Magnesio en caso de espasmos.

La homeopatía nos surte de remedios como Lachesis Mutus (para los casos en que las molestias desaparecen cuando llega el sangrado), Natrum Muriaticum (para tristeza, necesidad de soledad, acumulación de líquidos en caderas y muslos, sequedad vaginal y herpes labiales), Natrum Sulphuricum (en los casos en que engorda todo el cuerpo antes de la aparición de la regla por retención de líquidos), Sepia Officinalis (mujer cansada, triste y solitaria con posibles hemorroides, dolor de piernas y pesadez que además está asténica y desea estar sentada con las piernas en alto), Ignatia Amara (si la mujer se muestra nerviosa e inquieta y al poco tiempo tranquila y sosegada y sus síntomas mejoran con la distracción) y Actaea Racemosa (habla mucho y muy rápido, contracturas musculares en el cuello y los síntomas empeoran cuando llega el sangrado).

En casos de retrasos de la regla (amenorreas) distinguiremos dos tipos: la primaria y la secundaria. La primera nos habla de retraso en la aparición de la primera menstruación de la mujer y la segunda en el retraso de la menstruación durante uno o varios meses.
Ambas se deben a una falta de maduración de los folículos y consecuentemente a una falta de estrógenos. Por ello es una falta de estímulo a los ovarios por parte de la FSH.

Las causas son diversas, pero las principales son anemia (la causa más común en anorexia por falta de nutrición y sangre), problemas psicológicos, orgánicos (directamente hormonales sin causa aparente), genética o por consumo de tóxicos.

En estos casos, el tratamiento pasaría por unos cambios en la dieta aportación de plantas como la Salvia, Cimífuga, Caléndula y Ciprés (fitoestrogénicos) o Artemisa (gran reguladora del sistema ginecológico).

La oligoterapia y la técnica ortomolecular cuenta con los oligoelementos Hierro, Cobalto, Cobre y Manganeso, Zinc, así como con la vitamina B12 y E.

En homeopatía tenemos policrestos como la Pulsatilla (especial para amenorreas primarias y para mujeres dulces, variables con posibles cuadros depresivos que mejoran con el consuelo), Graphites (mujeres hipotiroideas), Baryta Carbonica (falta de memoria, hipertrofia amigdalar y tendencia a estar absorta), Calcarea Carbonica (mujer lenta, friolera, con huesos anchos y cortos y tendencia a la obesidad), y la ya nombrada anteriormente Actaea Racemosa.

La dismenorrea es el término médico para calificar los dolores y molestias que aparecen con la menstruación. Su causa más común es la congestión venosa a nivel de la pelvis, pero también puede haber una mala colocación del útero, miomas o causas psicológicas.

En fitoterapia tenemos Senecio Jacobea (actúa directamente sobre la musculatura lisa del útero) en tintura madre y contraindicada en problemas hepáticos, Biznaga (relajante de la musculatura y con la que se debe tener precaución debido a la presencia de alcaloides), Bolsa del Pastor (para la congestión circulatoria) y manzanilla Dulce (antiinflamatoria, analgésica y antiespasmódica).

En ortomolecular contamos con Magnesio siempre que haya dolores con espasmos (se suele aportar junto con Calcio), Vitamina E y Onagra.

En homeopatía tenemos Colocynthys (irritabilidad y dolores calambroides que aparecen y desaparecen, Magnesia Phosphorica (igual que la anterior pero sin irritabilidad), Pulsatilla (dolor y regla retrasada), Platina (menstruación abundante y dolorosa con sangre coagulada y oscura) y como en casos anteriores, Lachesis y Actaea Racemosa.

Algunas mujeres detestan su menstruación por las molestias que producen y lo intentan tomar como algo normal, quejándose de su condición femenina por esta causa. Aunque socialmente sea así, la menstruación dolorosa o que supere ciertos límites de molestia nos está avisando de que algo no funciona correctamente y por lo tanto es una situación que debe ser evaluada por un profesional.

Artículo editado por:
Rafael Sánchez.
Naturópata.