Muchas veces tenemos frente a nosotros la solución o la ayuda a nuestros problemas y no la vemos. Muchas personas tienen altos los niveles de colesterol y no saben bien qué hacer. Pueden recurrir a medicamentos o pueden recurrir a postres y productos de dudosa efectividad. Sin embargo todos ellos, alguna vez en su vida, han tenido delante uno de los más potentes productos que nos ofrece la naturaleza para diversos problemas hepáticos. La alcachofa.

La Alcachofera (Cynara Scolymus) es una planta de la familia del cardo. Puede alcanzar los dos metros de altura y posee unos tallos gruesos y fibrosos. Su nombre botánico proviene de ser de la familia de los cardos (Scolymus) y de poseer un color cenizo (Cynara). Su denominación popular como alcachofa, proviene del árabe alcarxuf (cardo comestible).

Alcachofera

Posee una acción colerética (aumenta la producción de bilis) y colagoga (promueve su expulsión). Es además un potente protector hepático, reduce los niveles de colesterol y aumenta el apetito. Tiene también una acción laxante y antirradicalar.

Entre sus indicaciones nos encontramos la anorexia, dispepsias hiposecretoras (insuficiencia de producción de ácido gástrico), disquinesia hepatobiliar (vesícula perezosa), colelitiasis (piedras en la vesícula), hepatitis y cirrosis hepática. También es una buena opción en arteriosclerosis, estados en los que sea preciso un aumento de la diuresis como la cistitis, litiasis renal, exceso de ácido úrico, hipertensión arterial, gota o sobrepeso con retención de líquidos; y por supuesto posee un efecto hipocolesteremiante.

Como contraindicaciones tenemos la obstrucción de los conductos biliares y la lactancia. Ésto último es debido a que sus principios amargos pueden variar el sabor de la leche materna y producir un rechazo por parte del niño.

Al igual que en el resto de las plantas con acción diurética, es necesario un control profesional en los casos de hipertensión arterial o cardiopatías, dado que pueden producirse cuadros de descompensación tensional o una considerable eliminación de potasio.

En lo tocante a las dosis, en infusión tomaremos preferiblemente hojas frescas a razón de 30 g/l una taza antes de las comidas. Como hepatoprotector y en insuficiencia hepática, se aumentará la dosis hasta 50 g/l tomando un litro durante el día. En extracto seco (5:1) 300-500 mg por capsula 1 a 2 capsulas al día. De extracto fluido (1:1), 30-50 gotas dos o tres veces al día.

Alcachofera

Debido a su sabor amargo, es recomendable combinarla con correctores organolépticos (plantas que mejoran el aspecto o el sabor como la Menta o la Naranja Amarga.

Una recomendación que nunca está de más en cualquier planta que se tome con motivos terapéuticos y más aún si tienen un efecto depurativo, es comprobar que provenga de cultivos ecológicos. De esta manera nos aseguraremos de que están libres de pesticidas, ya que de lo contrario, su efecto como depurativo se verá mermado al introducir en el cuerpo sustancias tóxicas.

Por Rafael Sánchez
Naturópata
Madrid