Rusco (Ruscus aculeatus)
Descripcion

ruscoSe trata de un arbusto perenne de la familia de las liláceas, que puede llegar a una altura de 1 metro. Es de cepa rastrera y subterránea, su tallo es verde y existen por separado las plantas masculinas y femeninas, ambas con tallos lisos y redondos de color verde oscuro. Su origen es mediterráneo y se localiza en bosques y matorrales. Actualmente se localizan también en toda Europa central y meridional, Reino Unido y en el Norte de África y en Asia.

El brote se produce de rizomas subterráneos que renueva cada año. Sus ramas son falsas hojas muy pequeñas y que acaban en punta en las que nacen las flores, de color verde blancuzco y los frutos, muy conocidos por ser unas bayas de color rojizo muy llamativo de unos 10 mm de diámetro, como una bola enganchada a la falsa hoja.

La polinización es entomógama (por medio de los insectos) y florece en invierno y en primavera, mientras que en otoño e invierno, en las plantas femeninas, aparece el fruto antes descrito, que guarda dos semillas que se diseminan mediante las deposiciones de los animales que las comen. Llama la atención el contraste entre el verde de la planta y el rojo de las bayas, colores que les hace muy habituales como adorno en las fiestas navideñas.

Historia y curiosidades

El Rusco también es conocido popularmente por otros nombres como escoba de carnicero o escobina, ya que con sus ramas se hacían escobas, acebo menor, por el parecido general con el acebo y sus frutos, brusco, hoja de palma, ya que en algunos lugares de Aragón las ramas se usan para celebrar el Domingo de Ramos, garcerán o galcerán, capio, mirto de los judíos, por su uso en la fiesta judía de las Cabañuelas, gilbarbera, arrayán morisco y arrayán silvestre y vara de San José, creyendo que tiene propiedades anti brujería.

Con sus semillas, de color rojo, se prepara una bebida tónica y diurética.

Los griegos utilizaron su extracto como laxante y diurético. Fue en 1.950 cuando se descubrió en Francia que contenía dos principios activos en sus raíces que actuaban contrayendo los vasos sanguíneos, desinflamándolos y reforzándolos.

Uso y propiedades

Se recolectan el rizoma y las raíces que se dejan secar a la sombra o en secadero una vez recogidas, a temperaturas no muy altas.

En la composición química de ambas encontramos su aceite esencial, resina calcio, potasio, taninos, glucósidos, flavonoides y saponinas (ruscogenina y neuruscogenina), que son los responsables de su función vasoconstrictora y antinflamatoria, lo que lo hace muy efectivo en el tratamiento de hemorroides y piernas pesadas.

También tiene propiedades diuréticas y astringentes, por lo que al activar la circulación periférica, elimina  impurezas.
Esa capacidad astringente hace que se utilice habitualmente en tratamientos reductores y contra la celulitis, debido también a las ya señaladas propiedades vasoconstrictoras y antiedematosas. También se utiliza en el tratamiento de rojeces de la piel. Para las hemorroides, el rusco es algunas veces aplicado como ungüento o en presentación de supositorio

También resulta efectivo contra los cálculos de la vesícula, ayuda en estados febriles  y contra la gota y artritis, ya que ayuda a eliminar el ácido úrico, propiciando una mayor sudoración.

La dosis de rusco habitual es de 36.0 a 37.5 mg diario.

Evidencia científica
El rusco ha sido aprobado por la Germany’s Commission E como terapia de apoyo para la insuficiencia venosa crónica, una enfermedad ligada a las venas varicosas que conllevan dolor, inflamación y fatiga en las piernas. La Commission E también recomienda el rusco para el tratamiento de las hemorroides.

Existen estudios muy fiables doble ciego (estudios donde un grupo es tratado con medicación y otro con placebo sin que las personas que son tratadas sepan que están tomando ni tampoco los encargados de la administración, de ahí el nombre “doble ciego”) que documentan el tratamiento de la insuficiencia venosa, como el efectuado a 166 mujeres que la sufrían de forma crónica, administrándoles durante un trimestre a la mitad de ellas tabletas con concentrado de extracto de rusco y a la otra mitad un placebo (tabletas sin principios activos totalmente inócuas) y la mejora del grupo tratado con rusco en cuanto a la inflamación de piernas, que fue el parámetro de mesura más utilizado, fue claramente superior al del grupo tratado con placebo.

En estudios parecidos en casos de edemas linfáticos, también en doble ciego, sobre 57 mujeres, también se obtuvo mejorías en cuanto a la inflamación en el grupo tratado con rusco.

Precauciones y contraindicaciones
No se debe administrar durante el embarazo o lactancia. Sus bayas, consumidas por niños, provocan vómito, diarreas y convulsiones. En ensayos clínicos, el uso del rusco no ha sido asociado con ningún efecto adverso de gravedad.

Jaume Queral Marco
Naturópata
Director de la Escuela Int. de Flores de Bach
Formador – Coaching Emocional