Una semilla de antaño que previene y cura muchas enfermedades de nuestros días.

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Habitat 

Originario del Próximo Oriente, pero actualmente cultivado en zonas de clima templado de Europa y América. Canadá es uno de los principales países productores.

Descripción botánica   

El lino es una planta herbácea de 50 a 80 cm de altura. Sus hojas son alargadas y estrechas. De su erguido tallo se obtiene fibra textil muy apreciada. Las flores son de color azul claro, con 5 pétalos. El fruto contiene 10 semillas de color dorado en su interior.

Partes utilizadas

Las semillas, llamadas también linaza. Destacan por su riqueza en grasas de alto valor biológico, proteínas, fibra y fitoquímicos medicinales como los lignanos.

Historia 

El lino se cultiva en los países mediterráneos como planta proveedora de fibra textil desde hace unos 4.000 años. Hipócrates, en el siglo V a.C. empezó a recomendar sus semillas como medicamento, por sus propiedades emolientes (suavizantes) y laxantes.

Composición   

La semilla del lino tiene una elevada concentración de nutrientes. La mayor parte de las propiedades medicinales de la semilla de lino se deben a dos de sus componentes: El ácido graso alfa-linolénico, de la serie omega-3, y los lignanos.

– Grasas: Están en forma de aceite, formado por ácidos grasos, principalmente el alfa-linolénico, un ácido graso poliinsaturado de tipo omega-3. La semilla de lino es la fuente vegetal más rica en este ácido graso esencial. Nuestro organismo puede convertir, aunque de forma no bien conocida aún, el ácido graso alfa-linolénico en otros ácidos grasos omega-3, como los que se hallan en el pescado: el docosahexanoico (DHA) y el eicosapentanoico (EPA).

Las semillas de lino reemplazan a los ácidos grasos omega-3 del pescado, y además carecen de los inconvenientes del pescado (principalmente, contaminación por metales pesados como el metilmercurio favorecedor del infarto de miocardio, por bacterias y por parásitos; causa de alergias; formador de ácido úrico). El ácido alfa-linolénico (de tipo omega-3) cuya fuente más rica son las semillas de lino, y el ácido linoleico de tipo omega-6 que se halla en la mayor parte de semillas alimenticias, son los dos únicos ácidos grasos esenciales que nuestro organismo no puede sintetizar. Por lo tanto, deben ingerirse con los alimentos, y además, en una proporción adecuada. Habitualmente se ingieren demasiados omega-6 y pocos omega-3; de ahí la importancia de las semillas de lino.

– Proteínas: Contienen todos los aminoácidos esenciales en una proporción muy similar a la de la soja, por lo que son también de alto valor biológico. No contiene gluten (la proteína que se halla en el trigo y otros cereales).

– Fibra dietética, tanto soluble (mucílagos y gomas), que baja el nivel de colesterol, como insoluble (celulosa) de efecto laxante.

-Minerales, especialmente hierro, calcio, magnesio, potasio, fósforo y otros.

– Vitaminas, especialmente vitamina E y ácido fólico.

– Lignanos: Las semillas de lino son el alimento vegetal más rico en estas interesantes sustancias naturales (3.700 ug/g; le siguen las semillas de calabaza, con 213 ug/g). Los lignanos se encuentran en las paredes de las células vegetales, y están relacionados químicamente con la lignina que otorga rigidez y dureza a las plantas leñosas. Además de contribuir a formar las paredes de las células vegetales, los lignanos cumplen también una importante función en los mamíferos: En el intestino, las bacterias de la flora intestinal los convierten en enterodiol y enterolactona, sustancias con efecto hormonal y antioxidante, que protegen contra ciertos tipos de cáncer, especialmente los de mama, próstata y colon. Al igual que las isoflavonas de la soja, los lignanos de las semillas de lino son otro tipo de fitoestrógenos, que también antagonizan parcialmente los efectos indeseables de los estrógenos animales.

Dosificación 

Las necesidades diarias del ácido graso esencial alfa-linolénico de tipo omega-3 han sido establecidas así:
– Niños: 0,9 g – Mujeres: 1,1 g – Mujeres embarazadas: 1,4 g
– Madres lactantes: 1,3 g – Varones: 1,6 g

Teniendo en cuenta que 100 g de harina de semillas de lino contienen 24 gramos de ácido alfa-linolénico, una cucharada colmada de harina de semillas de lino (unos 10 g) aporta 2,4 g de ácido alfa-linolénico, cantidad suficiente para cubrir las necesidades mínimas diarias de cualquier persona. (Para obtener esa misma cantidad de ácido alfa-linolénico se precisan 30 g de nueces o cuatro raciones de soja). Por lo tanto, la dosis diaria recomendada de harina de semillas de lino es de 10 a 20 g (de 1 a 2 cucharadas soperas), según cada caso.

Propiedades  

– Nutritivas: La semillas de lino aportan proteínas y grasas de alta calidad.
– Laxantes y emolientes (suavizantes) de todo el tubo digestivo.
– Anticolesterol y antiagregantes plaquetarios (evitan la formación de trombos, el mismo efecto que la aspirina).
– Antidiabéticas, pues regula la secreción de insulina.
– Anticancerígenas.
– Tonificantes del sistema nervioso y antidepresivas.
– Antioxidantes: Este efecto se potencia al añadir arándanos u otras frutas de color intenso a la harina de semillas.
– Equilibradoras de la dieta: En la alimentación occidental típica de nuestros días, existe un desequilibrio entre los diferentes tipos de ácidos grasos. Ingerimos demasiados ácidos grasos omega-6 y pocos omega-3, lo que favorece los procesos inflamatorios y las enfermedades crónicas. La semilla de lino es, con diferencia, el producto vegetal más rico en omega-3, pues el 63% de sus ácidos grasos está formado por ácido alfa-linolénico de tipo omega-3. La nuez y la soja entre los alimentos vegetales, y el pescado entre los de origen animal, son también fuentes de omega-3. Al incorporar semillas de lino a nuestra alimentación, se corrige el desequilibrio habitual entre los distintos tipos de ácidos grasos, lo cual protege las arterias, evita los procesos inflamatorios, aumenta las defensas y favorece el buen funcionamiento de las neuronas.

Preparación y empleo  

La harina de semillas de lino se emplea de las siguientes formas:
– Como suplemento nutritivo añadido a los cereales del desayuno, al jugo de frutas, a las ensaladas o a las sopas.
– Como harina para enriquecer toda clase de recetas y masas. Los panes, los bollos, las galletas, las magdalenas y la pasta ganan en valor nutritivo, suavidad y sabor al añadirles harina de semillas de lino. Tanto el ácido alfa-linolénico como los lignanos, los dos componentes más importantes de la harina de semillas de lino, resisten la temperatura del horneado sin perder sus propiedades.
– Como sustituto de los huevos, para ligar toda clase de recetas. Se disuelve una cucharada de harina de semillas de lino en tres de agua, y se añade en lugar del huevo.
– Como sustitutivo de otras grasas alimentarias: Tres cucharadas de harina de semillas de lino reemplazan con ventaja a una de mantequilla o margarina.

Formas de uso de las semillas del lino  

Semillas enteras
Ventajas:
– Facilidad de uso.
– Aportan una textura agradable a los panes y bollos.
Inconvenientes:
– Difíciles de masticar y de digerir: En su dura cubierta hay inhibidores de la digestión destinados a proteger a la semilla durante su paso por el tubo digestivo de los mamíferos. Las semillas suelen salir tal como han entrado por la boca.
– Apenas aportan nutrientes.
– Crudas contienen pequeñas cantidades de glucósidos cianogenéticos tóxicos, como los que se encuentran en las almendras amargas y en la yuca. La cocción y la germinación hacen desaparecer estos tóxicos.

Harina de semillas
Ventajas
– Se asimila mejor que las semillas enteras.
– Se puede usar como ingrediente en numerosas recetas culinarias.
– Buena fuente de ácidos grasos omega-3, de proteínas y de lignanos.
Inconvenientes
– Sigue teniendo los inhibidores de la digestión que se hallan en la cubierta de la semilla, y que dificultan la asimilación de sus nutrientes.

Harina de semillas germinadas

Ventajas
– Se asimila mucho mejor que la harina de semillas sin germinar.
– Se puede usar como ingrediente en numerosas recetas culinarias.
– Excelente fuente de ácidos grasos omega-3, de proteínas y de lignanos.
– Es un producto muy estable, que se conserva sin necesidad de refrigeración.
– La germinación activa bioquímicamente la semillas y las prepara para ser mejor digeridas:

  • Se forman enzimas que hacen más digeribles y asimilables los ácidos grasos y las proteínas de la semilla. Estas enzimas están presentes e incrementadas en la harina de semillas germinadas (amilasa, lipasa, celulasa, proteasa).
  • Desaparecen los inhibidores de la digestión que se hallan en la cubierta de la semilla.
  • Se reduce el porcentaje de fibra insoluble contenida en la cubierta y en el interior de la semilla, lo que mejora su digestión y aumenta la biodisponibilidad de sus vitaminas, minerales y fitoquímicos como los lignanos.

Al germinar la semilla de lino incrementa su contenido en vitaminas de forma considerable en los siguientes porcentajes: Vitamina C: + 925%, B3: +14%, B6: +483%, B5: +32%, Ácido Fólico: +272%, B2: +21 %, Biotina: +483%. Además de producirse: Vitamina B12, D, K, A, Colina y Betacaroteno.
Inconvenientes: Ninguno.

Aceite de semillas de lino
Ventajas
– Sustituye con ventaja a otros aceites vegetales de semillas.
– Rico en ácidos grasos omega-3.
Inconvenientes
– Apenas contienen lignanos protectores contra el cáncer.
– Se enrancia con facilidad.

Principales ácidos grasos en los alimentos    

Ácido graso
Número de átomos de carbono en su molécula
Número de dobles enlaces
Saturación
Tipo
Alimentos en los que abunda
Efectos sobre el organismo
Ácido esteárico
18
0
Saturado

-Grasa animal(carne)
– Chocolate

-Aumenta el nivel de colesterol
-Favorece la arterioesclerosis
Ácido oleico
18
1
Monoinsaturado
Omega 9
-Aceite de oliva
-Aguacate

-Aumenta el colesterol “bueno”(HDL)

-Protege contra la arterioesclerosis

Ácido linoico
18
2
Poliinsaturado
Omega 6
-Aceites vegetales de semillas (maíz, girasol y otros)
Reduce el colesterol malo (LDL)
Ácido alfa-linoico
18
3
Poliinsaturado
Omega 3
-Semillas de lino, nueces, aceite de soja
– Reduce el colesterol total
– Reduce el colesterol “malo” (LDL) y amenta el “bueno” (HDL)
-Antiagregante plaquetario.
Ácido eicosapen- tanoico (EPA)
20
5
Poliinsaturado
Omega 3
-Pescado y algas marinas
-Antiinflamatorio
-Reduce los triglicéridos
Ácido docosa-hexanoico (DHA)
22
6
Poliinsaturado
Omega 3
-Pescado y algas marinas
-Necesario para la formación del cerebro en el feto y en el niño

Precauciones
– Hipotiroidismo: Las semillas de lino o su harina, al igual que las coles y los rábanos, contienen una pequeña cantidad de tiocianatos, sustancias que dificultan la absorción del yodo. El consumo de cantidades moderadas de harina de semillas de lino no tiene ningún efecto mensurable sobre la absorción de yodo en personas que llevan una alimentación variada. La cocción y posiblemente también la germinación de la semillas, elimina los tiocianatos. Sin embargo, por precaución se recomienda evitar las semillas de lino a quienes padecen falta de yodo.
-Alergia al lino: Es muy rara (solo se han informado unos pocos casos en todo el mundo), pero puede existir.

Indicaciones

Desde hace milenios, las semillas de lino o su harina se han usado por vía interna como emolientes (suavizantes) en caso de gastritis, úlcera gastroduodenal, estreñimiento y colitis. Externamente se aplican en forma de cataplasmas en caso de catarros bronquiales y dolores cólicos.

Pero numerosas investigaciones realizadas en los últimos años han puesto de manifiesto nuevas acciones medicinales de las semillas de lino. Estas antiguas semillas pueden prevenir e incluso curar las modernas enfermedades de la civilización.

– Enfermedades cardiovasculares: Debido al efecto de los ácidos grasos poliinsaturados de tipo omega-3, particularmente el ácido alfa-linolénico, la semilla de lino reduce el colesterol, evita la arteriosclerosis, favorece el buen funcionamiento del corazón y del sistema vascular y protege contra las trombosis y embolias cerebrales. Numerosos estudios científicos lo confirman.

– Cáncer: Los lignanos de las semillas de lino protegen a nuestras células de la degeneración cancerosa. Diversos estudios muestran su efecto contra los cánceres de mama, colon y próstata. Las semillas de lino frenan el crecimiento de los cánceres de mama en los animales de experimentación que las toman, ” y protegen contra las sustancias cancerígenas.

– Enfermedades autoinmunes: El ácido omega-3 alfa-linolénico y los lignanos frenan los pocesos inflamatorios crónicos y fortalecen el sistema inmunológico. Por ello, las semillas de lino se recomiendan en caso de artritis reumatoide, lupus eritematoso, psoriasis, colitis ulcerosa y otras enfermedades autoinmunitarias, para las que no existe tratamiento causal.

– Diabetes: Las semillas de lino son muy bien toleradas por los diabéticos, pues apenas contienen hidratos de carbono. Además, reducen las necesidades de insulina y mejoran el funcionamiento del páncreas, por lo que previenen la diabetes tipo 2 o diabetes del adulto.

– Obesidad, por su efecto regulador sobre el metabolismo.
– Eccemas, psoriasis y otras enfermedades crónicas de la piel.
– Impotencia sexual, por el efecto vasodilatador, protector de las arterias y antioxidante de las semillas de lino, que mejoran el flujo de sangre en los órganos genitales.

– Menopausia: Se ha comprobado que las mujeres que toman 40 g (unas 4 cucharadas) de harina de semillas de lino al día, experimentan un alivio en los síntomas de la menopausia igual al que se obtiene con la terapia de sustitución hormonal.

– Osteoporosis: Los lignanos, al igual que las isoflavonas y otros fitoestrógenos, favorecen la mineralización de los huesos, y reducen la pérdida de masa ósea relacionada con la edad.

– Estrés nervioso, pérdida de memoria y deterioro cognitivo. Los ácidos grasos omega-3 forman parte de las membranas de las neuronas y son necesarios para su buen funcionamiento.

– Depresión, por el efecto tonificante sobre el sistema nervioso de los ácidos grasos omega-3 y de los lignanos del lino.

– Insuficiencia renal: Se ha visto que el consumo de semillas de lino mejora la función renal y frena la inflamación causante de la insuficiencia renal.

Resumen

La harina de semillas de lino elaborada a partir de semillas germinadas:
• Es la mejor fuente del ácido graso esencial alfa-linolénico, de tipo omega-3.
• Es la mejor fuente de lignanos, un tipo de fitoestrógenos similares a las isoflavonas.
• Es muy recomendable como fuente de omega-3, especialmente para los que no comen pescado.
• Puede reemplazar al pescado, pues también aporta ácidos grasos omega-3, hierro y proteínas de alta calidad, pero sin los inconvenientes de la contaminación.
• Ideal para alternar con la soja evitando así el posible exceso de esta legumbre en la dieta, pues también aportan proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales y fitoestrógenos similares a las isoflavonas.
• Enriquece cualquier tipo de masa, y reemplaza a los huevos como producto para ligar en las recetas de cocina.
• Es muy recomendable para la prevención de las enfermedades cardiovasculares, del cáncer, de las enfermedades autoinmunes (como la artritis reumatoide, lupus eritematoso y la psoriasis), de la diabetes, de la osteoporosis.
• Es un alimento ideal para las mujeres embarazadas y los niños.
• ¿Por qué de semillas germinadas? Porque en las semillas germinadas se forman enzimas que mejoran la digestión y asimilación de sus muchos nutrientes. Y además contiene mayores cantidades de vitaminas, lignanos y Omega-3 al germinar.

Dr. Jorge D, Pamplona Roger. Director de Investigación y Desarrollo de Editorial Safeliz. Autor de la Enciclopedia de las Plantas Medicinales y de la Enciclopedia de los Alimentos y su poder curativo, publicadas por Editorial Safeliz, www.safellz.com.

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