Omega 3Un nuevo estudio observacional en pacientes con enfermedad arterial coronaria ha revelado una relación inversa entre niveles sanguíneos basales de aceite de pescado y la tasa de acortamiento de los telómeros a lo largo de 5 años, sugiriendo otra posible explicación para los efectos protectores de los ácidos grasos omega 3.

Los telómeros son los extremos terminales del DNA cromosómico que se van acortando con la edad. El acortamiento de los telómeros se trata de un indicador del envejecimiento biológico, y la longitud del telómero ha mostrado predecir de forma independiente la morbilidad y la mortalidad en pacientes con enfermedades cardiovasculares en este estudio.

Los investigadores reclutaron 608 pacientes con enfermedad arterial coronaria que participaban en el estudio Heart and Soul entre los años 2000 y 2002 y midieron la longitud del telómero en sangre al comienzo de ese estudio y, posteriormente, tras cinco años  de seguimiento. También evaluaron  los niveles sanguíneos de loa ácidos grasos omega 3 EPA y DHA.

Los pacientes se dividieron en cuartiles según sus niveles de omega 3 (del 2,3%, 3,3%, 4,3% y 7,3% respectivamente). Aunque no hay datos que establezcan sus niveles óptimos, se cree que estos podrían estar en torno al 7 o al 8%, es decir, sólo el cuartil superior presentaría estos niveles adecuados.

Precisamente, fueron los participantes incluidos en el cuartil inferior de EPA+DHA fueron los que presentaron un acortamiento del telómero más rápido (0,13 unidades T/S), mientras que los del cuartil superior fueron los que presentaron una menor disminución del telómero a los 5 años (0,05 unidades T/S).

Esto sugiere la existencia de un nuevo mecanismo por el cual los ácidos grasos omega 3 podrían ser beneficiosos para pacientes con enfermedades cardiovasculares y sobre el que no se había profundizado previamente: su efecto sobre los telómeros. Además, se trata del primer estudio que muestra que un factor dietético disminuya la velocidad del acortamiento de los telómeros, un factor de importancia capital en el proceso de envejecimiento celular.

Los omega 3 sólo se pueden obtener de la dieta y actualmente, la mayor parte de las dietas occidentales aportan niveles insuficientes. Estos resultados refuerzan la importancia de las recomendaciones de algunas asociaciones sanitarias acerca del consumo de estos ácidos grasos esenciales, ya sea mediante el uso de complementos alimenticios o de un aumento en el consumo de pescado azul. Según sus recomendaciones, los afectados por enfermedad arterial coronaria deberían tomar como mínimo 1 gramo diario de ácidos grasos omega 3 para prevenir problemas secundarios.

Como curiosidad, los investigadores también apuntaron hacia otra posible aplicación de los omega 3 en el camino de la evaluación de los pacientes. Se trataría de la posibilidad de utilizar los niveles de omega 3 como marcadores para enfermedad arterial coronaria, siendo los bajos niveles de los mismos marcadores de riesgo de episodios adversos.

Referencia: Issue of the Journal of the American Medical Association. 20 de Enero de 2010.

 

Información facilitada por:
Lamberts España