Té blancoLas Propiedades del Té Blanco

Suave, aromático, agradable, evocador… el té blanco, practicamente desconocido hasta ahora, es la perla más preciada en el mundo del té. Se produce principalmente en China, en las altas montañas de la provincia de Fujian, cuidando especialmente todos los detalles en su proceso de producción.

En la mayoría de las regiones en las que se cultiva el té, se cosecha durante todo el año debido a su clima cálido. Sin embargo, en Fujian el té no crece durante el invierno y es en primavera cuando se pueden ver los primeros brotes.

Durante sólo unos días, cuando las hojas del té están brotando, después de un invierno de letargo, se recogen únicamente los brotes más jóvenes, aún cubiertos de un corto vello blanco. En este momento los brotes están llenos de energía y de todos los nutrientes. Por todo ello el té blanco (conocido como el Yinzhen (agujas de plata) es un té de diferente precio de los demás, exquisito y saludable.

Una vez recolectado el té blanco apenas se manipula, se seca al aire manteniéndose todas sus propiedades.

El té blanco ha sido descubierto recientemente como el antioxidante natural más eficaz de la naturaleza. Es más eficaz que el té verde porque contiene tres veces más polifenoles; un potente antioxidante presente en todos los tipos de té y muy conocidos por aumentar las defensas del organismo y neutralizar la actividad de los radicales libres.

Los radicales libres causan una oxidación de las células que, en ocasiones, pueden provocar cáncer. Gracias a estos polifenoles se neutraliza en parte la acción de los radicales libres.

Por otro lado, el té blanco es capaz de proteger la producción de lípidos. Además este té por sí solo es más eficaz que la vitamina C y la vitamina E juntas.