beber aguaCombinación de ingredientes cuyas funciones fisiológicas de estimulación del metabolismo de las grasas y eliminación de líquidos y toxinas, ayuda a controlar el peso de forma natural.

La clave para controlar el peso se basa en seguir una dieta equilibrada, moderada en grasas y abundante en vitaminas.

El pomelo, conocido también como toronja, es la fruta perfecta para incluir en una dieta de este tipo, ya que su aporte calórico es muy bajo y es rica en agua, fibra, vitamina C, carotenoides y flavonoides, potentes antioxidantes que le convierten en un eficaz aliado para eliminar impurezas del organismo, garantizando a la vez la correcta remineralización de los tejidos.

No se conoce con exactitud el origen del pomelo, aunque numerosas investigaciones señalan que se trata de un cruce natural entre el naranjo dulce y el pummelo (una especie diferente) producido en Barbados, en las Indias Occidentales. Desde allí, su cultivo se extendió por todo el Caribe, y posteriormente a los Estados Unidos, donde comenzó su producción a gran escala. Actualmente la producción de pomelo a nivel mundial supera los 3,8 millones de toneladas. Le siguen en importancia países como Argentina, Cuba, Chipre, Israel, México, Mozambique y Sudáfrica.

El pomelo que conocemos es un fruto en baya del árbol “Citrus paradisi” y, al igual que la naranjay el limón, pertenece al grupo de los cítricos.

Su aspecto exterior es muy parecido al de una naranja, aunque algo mayor, y su color se puede asemejar al de un limón, aunque hay variedades de color rosado y verde. Su sabor es amargo con tendencia a ácido.

El pomelo destaca por su extraordinaria riqueza en vitamina C /40 mg/100g). En lo que se refiere a su contenido mineral, contiene en abundancia potasio y flúor, además de aportar cierta cantidad de calcio y magnesio, y un bajo contenido en sodio.

Esta fruta es una de las menos calóricas. Su pulpa tiene un gran contenido en agua y fibra (0,8%) y una cantidad moderada de hidratos de carbono (6%) con escasos lípidos y proteínas.

Hoy en día se sabe que, además de sus importantes cualidades nutricionales, aporta numerosos efectos beneficiosos sobre la salud. Entre sus propiedades más importantes, el pomelo:

1) facilita la digestión y refuerza las funciones fisiológicas del hígado, la vesícula y los riñones.

2) es además un poderoso antioxidante en la lucha contra los efectos dañinos de los radicales libres.

Los responsables de estos efectos son sustancias como la pectina, flavonoides, carotenoides y terpenos.

La pectina es un tipo de fibra soluble que se encuentra en la piel de los cítricos, lo que contribuye a disminuir la absorción de la glucosa y las grasas, y favorece la regularidad intestinal.

Algunos flavonoides del pomelo como la naringina son capaces de inhibir la oxidación del llamado “colesterol malo” (LDL), disminuyendo el riesgo de que se deposite en las paredes de los vasos sanguíneos.

Por otra parte, los carotenoides que aporta, potencian la acción antioxidante de la vitamina C y los flavonoides.

Por último, terpenos como el limoneno, al que debe su sabor amargo, presentan también una destacada acción antioxidante.

Contiene además ácido fólico, que contribuye a reducir los niveles de “homocisteína”, un intermediario en el metabolismo proteico, que se sabe está implicado como factor de riesgo en enfermedades cardiovasculares. Aporta también vitamina A y B, con importantes funciones en el correcto desarrollo de los músculos y huesos, y fundamentales para el buen funcionamiento de la vista.

Es muy frecuente asociar el consumo de pomelo con las dietas de control de peso (“Dieta del Pomelo”). Al ser una fruta baja en calorías, con gran contenido en aguya y fibra, tiene excelentes propiedades para eliminar impurezas del organismo y estilizar la figura reduciendo a la vez el volumen.
Estos efectos se ven reforzados por la acción de las hojas de uva-ursi y el vinagre de manzana.

Las hojas de uva-ursi (Gayuba, planta nativa de España), contienen una importante cantidad de flavonoides que refuerzan las funciones de eliminación de líquidos y toxinas del organismo.

El vinagre de manzana es un producto completamente natural elaborado por fermentación natural de sidra de manzana. El vinagre corriente es un producto alimenticio con una acidez característica, debida fundamentalmente a su contenido en ácido acético.

Este ácido es el resultado de la transformación del alcohol del producto de partida, el cual sufre un proceso de oxidación provocado por unos microorganismos del género Acetobacter denominados “madres del vinagre”. Ahora bien, estos microorganismos transforman en vinagre el producto de partida conservando parte de sus propiedades iniciales.

Tal es el caso del vinagre de manzana, que reúne las características del vinagre y las propiedades deitéticas de las manzanas. Así, además de los productos típicos de la fermentación alcohólico-acética como son pequeñas cantidades de glicerina, ácido succínico, aldehídos y esteres orgánicos, contiene los procedentes de la manzana, como caracteriza por un alto contenido en potasio, así como la presencia de otros minerales como el sodio, fósforo, magnesio, calcio y hierro.

El correcto metabolismo de las grasas es otro de los puntos fundamentales para obtener los mejores resultados en la dieta. La lecitina de soja, el alga Kelp, el aminoácido L-fenilalanina y la vitamina B6 apoyan las funciones fisiológicas que contribuyen a disminuir los depósitos de grasa corporal.

La lecitina de soja es un extracto natural de la parte grasa de las semillas de soja. Se obtiene por expresión en frío de estas semillas, y básicamente se trata de un complejo de fosfolípidos, principalmente fosfatidil-colina, fosfatidil-etanolamina y fosfatidil-inositol.

La lecitina es un alimento de gran importancia debido a que todas las células del organismo humano la contienen. Su aporte es muy útil para mantener la integridad de las membranas celulares, en especial del cerebro, corazón, riñones, médula ósea e hígado. Destaca su importancia en el sistema nervioso ya que las fibras nerviosas están rodeadas de una envoltura de sustancias grasas cubiertas de mielina (envoltura protectora rica en lecitina). Si dicha envoltura careciese de lecitina como consecuencia, por ejemplo, de un déficit en la dieta, el sistema nervioso acusaría gradualmente un proceso de agotamiento que se manifestaría en fatiga, pérdida de memoria, estados de depresión, nerviosismo, etc.

Otros estudios han puesto de manifiesto que los fosfolípidos poliinsaturados de la soja mantienen en suspensión el colesterol presente en la sangre, impidiendo así que se deposite en las paredes arterialesy venosas.

La lecitina de soja favorece además el correcto metabolismo de las grasas por su importante efecto emulsionante en los jugos digestivos, previene su acumulación en el hígado y permite la correcta absorción y utilización de las vitaminas liposolubles (vitaminas A, E, D y K).

Aporta también una importante cantidad de dos las vitaminas A y E. Es además fuente de sustancias minerales, principalmente fósforo, calcio, potasio, hierro y magnesio.

El alga Kelp es un alga marina rica en vitaminas y minerales; debido a su aporte de yodo contribuye al buen funcionamiento de la glándula tiroides, imprescindible para el correcto metabolismo de los hidratos de carbono y las grasas.

La fenilalanina es un aminoácido esencial, que no puede ser sintetizado por el organismo y por tanto debe ser aportado a partir de la dieta. Es precursor de determinados neurotransmisores implicados en la , proceso por el cual se facilita la apertura de los adipocitos de modo que se pueda extraer de ellos las moléculas de grasa y quemarlas para producir calor.

La vitamina B6 (piridoxina) es también necesaria para el proceso de la termogénesis. Debe estar presente para que el organismo pueda fabricar anticuerpos y glóbulos rojos, estos últimos imprescindibles para el transporte de oxígeno por todo el cuerpo. Sin oxígeno no puede haber combustión de las grasas.

La fenilalanina y ta vitamina B6 contribuyen también a aumentar los niveles de serotonina en el organismo, sustancia capaz de alcanzar el centro de la saciedad y reducir la sensación de estómago vacío.

El cuidado y la salud gastrointestinales son también de especial importancia para alcanzar y mantener el peso deseado. En este sentido, el aporte de fibras solubles como el glucomanán, ayudan a regular el tránsito intestinal. El glucomanán es un polisacárido (hidrato de carbono complejo) no digerible que se extrae det tubérculo de una planta asiática tlamada Amorphophaltus konjac y es capaz de absorber más de 100 veces su volumen en agua formando un gel espeso.