Todos hemos escuchado en numerosas ocasiones hablar de los corticoides o corticosteroides. Se trata de unas hormonas del grupo de los esteroides  Son producidas por la corteza de las glándulas suprarrenales y están relacionados con reacciones asociadas a la inflamación, la inmunología, el metabolismo de los hidratos de carbono y son una de las primeras respuestas ante el estrés.

Todos sabemos que los corticoides se pueden sintetizar en laboratorio y raro es el caso de una persona que alguna vez en su vida no haya necesitado usar alguno. Sin embargo, de todos es conocido que su uso debe ser tomado con precaución, ya que poseen efectos secundarios que influyen en el sistema digestivo, los huesos, el hígado, los riñones, etc., pudiendo llegar a producir una atrofia de las glándulas suprarrenales.

Pero, si bien cualquier corticoide debe ser administrado con precaución, en el mundo vegetal tenemos uno de los más potentes y con menos efectos secundarios. El Ribes Nigrum o Grosellero Negro.

Se trata de un arbusto espinoso de origen nórdico muy apreciado en alimentación debido a sus bayas, con las que se fabrican mermelada. Estos frutos, además de brindarnos un postre, tienen efectos vitamínicos, protectores de los vasos sanguíneos (aumentan su resistencia y reducen su permeabildiad) y mejoran la microcirculación retiniana y consecuentemente la agudeza visual. Es interesante su combinación con las bayas del Arándano (Vaccinium Mirtilus) ya que éstas contribuyen a la regeneración de la capa vascular de la retina, siendo dos plantas esenciales en problemas de retina.

Por su parte, las hojas tienen una acción diurética, facilitan la eliminación de cloruros, urea y ácido úrico, es astringente y antiinflamatora.

Entre sus indicaciones podemos resaltar las diarreas, procesos en los que se requiera un aumento de la diuresis, afecciones genitourinarias, gota, edemas, sobrepeso con retención de líquidos y estados de apatía y cansancio. Localmente se usa en heridas, conjuntivitis, faringitis, dermatitis, prurito, vulvovaginitis, etc.
Por su parte, los frutos están indicados en fragilidad venosa capilar, varices, hemorroides, flebitis, retinitis pigmentaria, miopía progresiva y artrtiosclerosis.
Sus contraindicaciones son úlceras gastroduodenales (en esos casos se debe asociar a plantas mucilaginosas como el Malvavisco). Y como advertencia, debe ser usado en tratamientos discontinuos y bajo supervisión profesional debido a la activación de las glándulas suprarrenales.

Como cualquier diurético, se debe tener especial precaución cuando existe hipertensión, cardiopatías o insuficiencia renal.

Su dosificación es:

  • Hojas: Infusión: una cucharada de postre por taza, tres tazas al día. Extracto fluido (1:1): 30-50 gotas antes de cada comida. Extracto seco (5:1): 0,3 a 1 g al día.
  • Frutos: Extracto fluido (1:1): 30-50 gotas tres veces al día. Extracto seco (5:1): 0,3 a 1 g al día.

Aunque nos encontremos ante un corticoide natural, debemos tener precaución, ya que en algunos casos puede resultar necesario estimular la actividad de las glándulas suprarrenales, pero no debemos olvidar que siempre es necesario evaluar factores como el tiempo que lo estemos tomando y el motivo, ya que desde la naturopatía se busca el núcleo de un problema y no sólo la eliminación del síntoma.

Por Rafael Sánchez
Naturópata
Madrid