CAFÉ VERDE

El café tiene una de las mayores capacidades antioxidantes entre las bebidas comúnmente consumidas y un consumo diario moderado de café ayuda a reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

Café VerdeEn las semillas de café (Coffea arabica L.), se encuentran como constituyentes más representativos abundantes sales minerales (potasio, sodio, calcio, magnesio),  ácidos orgánicos (cafeilquínicos o clorogénicos), trigonelina, que se transforma en una amida nicotínica durante el período de torrefacción y cafeína (0,10 a 0,25 g/taza).

Estudios experimentales han demostrado que la administración de polifenoles procedentes del café, aumenta el gasto de energía y suprime la acumulación de grasa visceral en ratones1.

También se ha comprobado, que los ácidos clorogénicos (CGA) presentes en distintas fuentes vegetales, pueden ejercer efectos cardioprotectores, antioxidantes, e inhibidores de la peroxidación lipídica2,3.

En un estudio transversal realizado sobre 554 adultos, el consumo de café se correlacionó inversamente con la prevalencia de síndrome metabólico (SM), diagnosticado mediante criterios NCEP ATP III (National Cholesterol Education Program Adult Treatment Panel III), principalmente porque se asoció con niveles más bajos de triglicéridos séricos4. Los criterios de inclusión seguidos en el programa  NCEP ATP III, sigue siendo una de las más sencillas e intuitivas, ya que basta que se den tres o más de lo siguientes factores, para que un determinado individuo presente SM: glucosa en ayuno elevada en plasma, presión arterial elevada, triglicéridos elevados, HDL-disminuido y obesidad abdominal (definida por los valores de la circunferencia de la cintura).

Ha habido un gran número de estudios epidemiológicos que han estudiado la relación entre el consumo de café y el metabolismo de la glucosa. Dos metaanálisis concluyeron que el café y el café descafeinado pueden tener un efecto protector contra el metabolismo glucémico alterado en la diabetes tipo 2 (DM2) y que el consumo habitual de día 1 taza de café se asoció con una reducción de aproximadamente el 7% en el riesgo de DM25,6.

Estudios sobre adultos japoneses7 y sobre indios americanos8, mostraron correlaciones inversas entre la frecuencia de la circunferencia de cintura y el consumo de café.

Los hipotéticos mecanismos biológicos del café sobre el metabolismo glucémico incluyen: disminución de la absorción de glucosa intestinal mediante la inhibición de la glucosa-6-fosfato translocasa 1, disminución de la producción hepática de glucosa por los efectos antioxidantes de los ácidos clorogénicos y una mejora de la sensibilidad a la insulina debido al magnesio9.

Varios estudios realizados sobre población japonesa, han mostrado una  correlación inversa significativa entre el consumo de café y los valores de presión sanguínea sistólica y diastólica10,11, aunque a menudo los resultados de los estudios del café sobre la presión arterial son contradictorios.

La hidroxihidroquinona producida por la torrefacción de café verde en grano, inhibe el efecto de los CGA, unos de los principales componentes del efecto hipotensor del café verde, ya que se ha demostrado que los CGA presentan un efecto hipotensor de manera dosis-dependiente12, siendo seguros y eficaces en la disminución de la presión arterial en pacientes con hipertensión leve13.

Se realizó un estudio14 aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y  cruzado de 22 semanas de duración, para examinar la eficacia y seguridad de un extracto de café verde, estandarizado al 45,9% de ácido clorogénico, en la reducción de peso  en 16 adultos con sobrepeso. Los sujetos recibieron altas dosis del extracto (1050 mg), dosis bajas (700 mg) o placebo en períodos separados de seis semanas de tratamiento seguidos por períodos de dos semanas lavado para reducir la influencia del tratamiento anterior. Las medidas principales fueron el peso corporal, índice de masa corporal, y porcentaje de grasa corporal. También se midieron frecuencia cardíaca y presión arterial.
Se observaron reducciones significativas con ambas dosis en el peso corporal (-8.04 ± 2,31 kg), índice de masa corporal (-2.92 ± 0,85 kg/m(2)) y porcentaje de grasa corporal (-4.44 ± 2.00%), así como una pequeña disminución en el ritmo cardíaco (-2.56 ± 2,85 latidos por minuto, sólo con dosis altas) pero sin cambios significativos en el transcurso del estudio. Los resultados son consistentes con los estudios humanos y animales y un metaanálisis de la eficacia del extracto de café verde en pérdida de peso. Los resultados sugieren que el extracto de café verde puede ser un nutracéutico eficaz en la reducción de peso en adultos con sobrepeso.

Un estudio evaluó el impacto de un consumo moderado de café en la composición general de la población bacteriana intestinal humana. Después de un consumo diario de 3 tazas de café durante 3 semanas,  se produce un aumento en la actividad metabólica o números de la población de Bifidobacterium spp., un grupo bacteriano de reputados efectos beneficiosos15.

Resulta tentador pensar que los efectos lipolíticos de los extractos de café verde, tan utilizados en la actualidad para el control de peso,  puedan estar ligados a la cantidad residual de cafeína que contienen, más que a la presencia de uno de sus principales componentes, como son los ácidos clorogénicos. No obstante, dentro de los mecanismos propuestos, la cafeína suprimiría la absorción de grasa, mientras que el ácido clorogénico y compuestos relacionados, estarían implicados en la mejora del metabolismo de las grasas a nivel hepático16, por lo que una vez más cabe hablar de la acción sinérgica de los diferentes principios activos encontrados en una determinada especie vegetal.

Aunque se necesitan ensayos más rigurosos para evaluar la eficacia y dosis óptima del café verde como un suplemento para bajar de peso, su amplio margen de seguridad y la acción general de los distintos compuestos presentes en los extractos obtenidos a partir de café verde, hacen de este tipo de suplementos potenciales herramientas coadyuvantes en programas de control de peso, o en el manejo global del SM.

José Daniel Custodio*
Licenciado en Biología
Máster en Fitoterapia Clínica
*e-S Health; SCCL, Parc Científic Universitari Tecno Campus Mataró-Maresme

Referencias

  1. Murase T, Misawa K, Minegishi Y, Aoki M, Ominami H, Suzuki Y, et al. Coffee polyphenols suppress diet-induced body fat accumulation by down regulating SREBP-1c and related molecules in C57BL/6J mice. Am J Physiol Endocrinol Metab. 2011;300:E122–33.10.1152.
  2. Natella F, Nardini M, Giannetti I, Dattilo C,Scaccini C (2002) Coffee drinking influences plasma antioxidant capacity in humans. J Agric Food Chem 50: 6211-6216.
  3. Bernatoniene J, Masteikova R, Majiene D, Savickas A, Kevelaitis E et al. (2008) Free radical-scavenging activities of crataegus monogyna extracts. Medicina (Kaunas) 44: 706-712 PubMed: 18971609.
  4. Takami H, Nakamoto M, Uemura H, Katsuura S, Yamaguchi M, Hiyoshi M, Sawachika F, Juta T, Arisawa K. Inverse correlation between coffee consumption and prevalence of metabolic syndrome: baseline survey of the Japan Multi-Institutional Collaborative Cohort (J-MICC) Study in Tokushima, Japan. J Epidemiol. 2013;23(1):12-20.
  5. Kawachi I, Colditz GA, Stone CB Does coffee drinking increase the risk of coronary heart disease? Results from a meta-analysis. Br Heart J. 1994;72:269–75.
  6. Ames BN, Gold LS The causes and prevention of cancer: gaining perspective. Environ Health Perspect. 1997;105Suppl 4:865–73.
  7. Hino A, Adachi H, Enomoto M, Furuki K, Shigetoh Y, Ohtsuka M, et al. Habitual coffee but not green tea consumption is inversely associated with metabolic syndrome: An epidemiological study in a general Japanese population. Diabetes Res Clin Pract. 2007;76:383–9.
  8. Zhang Y, Lee ET, Cowan LD, Fabsitz RR, Howard BV Coffee consumption and the incidence of type 2 diabetes in men and women with normal glucose tolerance: the Strong Heart Study. Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2011;21:418–23.
  9. Van Dam RM. Coffee consumption and type 2 diabetes: from beans to beta-cells. Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2006;16:69–77.
  10. Wakabayashi K, Kono S, Shinchi K, Honjo S, Todoroki I, Sakurai Y, et al. Habitual coffee consumption and blood pressure: A study of self-defense officials in Japan. Eur J Epidemiol. 1998;14:669–73.
  11.  Funatsu K, Yamashita T, Nakamura H Effect of coffee intake on blood pressure in male habitual alcohol drinkers. Hypertens Res. 2005;28:521–7.
  12. Yamaguchi T, Chikama A, Mori K, Watanabe T, Shioya Y, Katsuragi Y, Tokimitsu I. Hydroxyhydroquinone-free coffee: a double-blind, randomized controlled dose-response study of blood pressure. Nutr Metab Cardiovasc Dis. 2008 Jul;18(6):408-14. Epub 2007 Oct 22.
  13. Watanabe T, Arai Y, Mitsui Y, Kusaura T, Okawa W, Kajihara Y, Saito I. The blood pressure-lowering effect and safety of chlorogenic acid from green coffee bean extract in essential hypertension. Clin Exp Hypertens. 2006 Jul;28(5):439-49.
  14. Vinson JA1, Burnham BR, Nagendran MV. Randomized, double-blind, placebo-controlled, linear dose, crossover study to evaluate the efficacy and safety of a green coffee bean extract in overweight subjects. Diabetes Metab Syndr Obes. 2012;5:21-7.
  15. Jaquet M, Rochat I, Moulin J, Cavin C, Bibiloni R. Impact of coffee consumption on the gut microbiota: a human volunteer study. Int J Food Microbiol. 2009 Mar 31;130(2):117-21.
  16. Shimoda H, Seki E, Aitani M. Inhibitory effect of green coffee bean extract on fat accumulation and body weight gain in mice. BMC Complement Altern Med. 2006 Mar 17;6:9.